Para uno de sus primeros juegos, la gente de TCH se pasó al “lado oscuro”, ya que Monsters World es el Super Pang de Mitchell desencriptado y corriendo sobre otra placa, la que la propia compañía había fabricado para Top Spin, su juego de Ping Pong.
Si conocéis el juego original, poco hay que contaros de esta recreativa, ya que básicamente es lo mismo, pero con sonidos ripeados de otra parte y gráficos algo más “terroríficos” (en todos los sentidos), que se mezclan (mal) con los fondos.
En líneas generales es más difícil, sobretodo porque si no metemos mano de los “switches” de la máquina, jugamos con una sola vida.