Publicado el06/12/2021 a las 12:33
Juego de plataformas al más puro estilo consolero, con gráficos supercoloridos, buenos movimientos y endiablada dificultad. Y digo endiablada, porque tiene algo de síndrome del píxel perfecto a la hora de cuadrar los saltos sobre los enemigos, lo que complica enormemente la tarea. No sé si es que habría que reducir los ciclos de DOSBox, pero da laimpresión de que todo va demasiado rápido (habría que comprobar la velocidad en un ordenador antiguo).
Desconocemos también si la música se perdió por el camino de la preservación o no llegó a haberla, pero sin duda se echa de menos.
El juego data de 1996, por lo que hemos podido ver en los archivos que lo componen, por lo que se ve que sus creadores le encontraron salida comercial cinco años después, de la mano de Hammer, aquella compañía que sucedió a DDM.
Su autor, Daniel Navarro, ya había hecho sus pinitos con la versión PC de Oberon 69 y Chess Housers, un juego que también tuvo dos épocas (en 1990 de la mano de Diabolic, y en 1993 con DDM, que le dio un lavado de cara a los gráficos).
Desconocemos también si la música se perdió por el camino de la preservación o no llegó a haberla, pero sin duda se echa de menos.
El juego data de 1996, por lo que hemos podido ver en los archivos que lo componen, por lo que se ve que sus creadores le encontraron salida comercial cinco años después, de la mano de Hammer, aquella compañía que sucedió a DDM.
Su autor, Daniel Navarro, ya había hecho sus pinitos con la versión PC de Oberon 69 y Chess Housers, un juego que también tuvo dos épocas (en 1990 de la mano de Diabolic, y en 1993 con DDM, que le dio un lavado de cara a los gráficos).











Gráficos: Rafael Barraso Martín
Sonidos: Carlos Illana Alejandro