
El escenario en donde se desarrollan los acontecimientos es un antiquísimo castillo formado por veintidós habitaciones dispuestas de un modo un tanto antojadizo. Para desarrollar el influjo, deberás tomar buena nota de la situación de cada una de ellas, de lo contrario, bien podrías acabar con un ir y venir sin sentido por todas ellas, salvo que confíes muy mucho en tus dotes de retentiva y orientación.
En esas habitaciones se encuentran escondidos los fantasmales habitantes de la gran fortaleza, unos seres abominables ante los que deberás optar entre el habitual dilema: luchar o huir, todo ello en función de que los consideres inferiores o superiores a ti.
Desde el comienzo del juego sabrás tus valores personales relativos a los distintos conceptos:
Sabiduría, habilidad, fuerza, etc... y que a lo largo del juego irán cambiando en función de las acciones que decidas efectuar, ya que no siempre serás consciente del fin que te pueden llegar a deparar. Por ejemplo, bebiendo una pócima puede aumentar o disminuir alguna de tus características.
Así, por ejemplo, ante la aparición de uno de estos monstruitos, eres interpelado sobre si deseas luchar o no, deberás comparar sus valores con los tuyos, y en caso de querer entablar la lucha, se te concede el privilegio de elegir tus armas, que, en buena lógica, han de ser aquellas con las que puedes superar a tu adversiario.
También dispones de una cierta cantidad de dinero que, en algunas fases de tu aventura, puedes llegar a utilizar para aumentar alguna de tus cualidades.
Tus desplazamientos por los corredores del castillo los deberás efectuar mediante órdenes directas a través del teclado de tu ordenador, y básicamente se resumen en estas:
N - Norte
S - Sur
E - Este
O - Oeste
C - Combatir
F - Huir
También otras palabras podrán ser utilizadas, y las podrás identificar según avance el juego, siguiendo el ejemplo anterior. Para beber la pócima, deberás teclear beber.