Érase una vez un príncipe algo especial. Con sus imperdibles, su "chupa" de cuero y su cresta en lo alto de la cabeza, se dedicaba a destrozar todos los corazones del reino.
Su padre, el rey Gapas, estaba un poco harto de tanta frivolidad y falta de protocolo y decidió castigarle encerrándole en las mazmorras calientes del castillo donde habita el mago Gachi.
Éste, que no puede parar de comer hamburguesas debido al hechizo de un mago norteamericano que hacía publicidad de una multinacional de burguers, vigila continuamente las mazmorras con sus aliados: las bolas de ketchup y mostaza.
Para que nuestro punkie protagonista pueda escapar de tan horrible destino, debe recoger las 18 auroras que fabrican los trece elementos de que están compuestas las hamburguesas. Con éstas, Punkito, como le llaman sus amigos, tendrá el mismo poder y fuerza que Gachi, por lo que se podrá enfrentar a él, escapar del encierro y ajustar cuentas con su padre.
Este es el argumento de otro de los lanzamientos de la recién nacida Iber, y la verdad es que el juego no nos ha sorprendido excesivamente, pero hay detalles que sí merecen ser destacados: el gráfico del protagonista (de gran tamaño), y el elevado nivel de adicción.
En su contra, quizás los aspectos que más destacan en un juego de un primer vistazo: los gráficos a nivel general, los pobres escenarios y los pocos enemigos que aparecen son los ingredientes que desmerecen en relación al producto final.
PUNTUACIÓN
Originalidad: 5
Gráficos: 5
Movimientos: 6
Sonido: 5
Dificultad: 9
Adicción: 8