FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Harbour Attack

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Si no me equivoco, esta es la única copia disponible de este juego en Inet. Sí, sí, en serio: al menos en el momento de escribir esta review, no había forma humana de encontrar este Harbour Attack para Commodore 64 (otra página compartirá la primicia con la mía: la de Bovirtual: Commodore Manía. ¡Otro saludo, Bo!). Y para que no os quejéis, incluso con portada y manual en español.
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Se trata de un arcade bastante antiguo (y si no, mirad las capturas -no sé de qué año es, pero sí recuerdo que lo tengo desde tiempos inmemoriales-), protagonizado por un submarino (además amarillo, jeje) que debe asaltar una base portuaria y hundir un barco enemigo. Para llegar a ese punto, debe antes superar dos pantallas llenas de peligros. |
Y (esto es algo muy usual en los primeros videojuegos de 8 bits), no hay un final definido, si no que cuando conseguimos mandar al fondo al buque de los malosos, todo comienza de nuevo, aunque aumentando la dificultad.
En la primera pantalla, nuestro submarino, que comienza en el extremo
izquierdo, debe alcanzar el lado derecho, atravesando una serie de barreras de
seguridad entre las que flotan, arriba y abajo, cíclicamente, una serie de
minas.
La cosa no es nada sencilla, ya que sólo es posible atravesar las barreras a
través de una serie de agujeros, a distintas alturas.
Segunda fase: esta es la más larga del juego. Ocupa también una sola pantalla, pero nos mantendrá masacrando enemigos durante un buen rato, y es que habremos de enfrentarnos a una serie de malos, que nos atacarán en oleadas. Cuando destruyamos una de éstas, nos asaltará la siguiente (un poco más difícil). Y así, hasta superar cinco. En todos ellos nos tendremos que enfrentar a un destructor que navega velozmente y lanza cargas de profundidad en cuanto pasa sobre nuestro submarino. Si estamos demasiado cerca de la superficie en ese momento, será inevitable quedar reducidos a chatarrilla... pero si el submarino navegaba a una profundidad prudencial, podremos esquivar las cargas, alejándonos de su trayectoria, o incluso "poniéndonos de frente". ¿Que qué es eso? Simplemente, si damos un toque al joystick en sentido contrario al del avance del submarino, girará para ponerse como "mirándonos". Está claro que un submarino es mucho más largo que ancho, de modo que las dos cargas de profundidad estallarán a sus costados, en principio sin hacerle daño. Pero ojo: si se produce una explosión cerca del submarino, escucharás una campanita, y verás como una barra blanca junto a la palabra "SAFE" disminuye. Digamos que ésta representa la resistencia de nuestra nave a impactos cercanos (uno de lleno la destruirá directamente).
Pero hay más: en algunas de las oleadas, nos las veremos con unos pulpos descomunales, que nos perseguirán por todas partes. Afortunadamente, los torpedos les sientan fatal.
Y para ponerle la guinda al pastel, en otros niveles, sobrevolará el agua un caza que nos arrojará una bomba si nos pilla en la superficie. Esto complica bastante las cosas, dado que la única forma de hundir a los destructores es emergiendo y lanzándoles un torpedo. Afortunadamente, también podemos derribar a los cazas, disparándoles un misil que vuela en diagonal, hacia arriba.
| Pero esperad, esperad, que hay más. Resulta que nuestro submarino tiene un límite de profundidad. Si nos acercamos a él, escucharemos un aviso, y el sprite se volverá rojo. Si aún así, seguimos descendiendo, la presión terminará por convertir a nuestro poderoso sumergible en una lata arrugada. | ![]() |
Y para terminar, resulta que tampoco podemos permanecer un tiempo ilimitado bajo el agua, ya que el oxígeno a bordo va disminuyendo constantemente, lo que nos obligará a emerger de vez en cuando.
Y, si tras todas estas penurias, logras alcanzar el puerto enemigo, te encontrarás con un barco que se mueve velozmente a derecha e izquierda, protegido por una serie de barreras flotantes (arriba tenéis una foto). Hemos de hundirlo acertándole con un torpedo justo en el punto marcado con una cruz. Un impacto en cualquier otro lado, no conseguirá más que hacerle cosquillas... y mientras tanto, el aire del submarino, disminuyendo a marchas forzadas...
Supongo que estaréis pensando que el juego es terriblemente complicado. Pues no es así. Quizás al principio os lo parezca, pero con un poco de práctica, veréis que es bastante sencillo darle una vuelta. Ahora, darle la segunda... ¡aamigo! ¡eso ya es otra cosa! La dificultad aumenta mucho; por ejemplo, en la primera pantalla, los agujeros en la barreras de seguridad, se abren y se cierran.



