FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Nexus

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Nexus es uno de esos juegos que no dejan a nadie indiferente. Es decir, a unos poquitos nos encanta, y la inmensa mayoría no lo soporta...
Aunque en mis tiempos estaba entre mis cuatro o cinco favoritos, poco a poco
fui descubriendo casi todos sus secretos y, la verdad, eso siempre hace que el
interés decaiga algo. De todas maneras, sigue pareciéndome un título muy
original y con una atmósfera magnífica.
Creo que, precisamente, eso es lo mejor que tiene: la ambientación. Y es que
técnicamente tampoco es gran cosa... de hecho, adolece de algún que otro
errorcillo por ahí... da la impresión de que sus desarrolladores apuntaron
demasiado alto, porque he podido ver algunas demos anteriores al lanzamiento de
la versión comercial, e incluían muchos detalles muy interesantes que luego se
eliminaron.
El héroe de la historia es un periodista bastante aventurero que recibe la orden de investigar la desaparición de un amigo suyo (un tal Tayo) en Colombia, mientras trabajaba en un reportaje sobre el narcotráfico. Por lo poco que se sabe, el desdichado fue llevado hasta una especie de construcción futurista secreta, oculta en medio de la jungla (pese a que se compone de varios edificios de 7 pisos de altura... muy discretito, sí), conocida como La Sede.
Así que tenemos que encontrar al muchacho, sacarlo de allí de una pieza y, ya de paso, ejercer nuestro oficio y hacer unas cuantas fotos y responder a una lista de 32 rumores que nos ha dado el jefazo del periódico.
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Evidentemente, el método no consiste en someter a una amena entrevista a los aviesos guardias de La Sede, sino en rebuscar en todas las habitaciones (un poco al estilo Impossible Mission: te sitúas delante de un mueble y mueves el joystick hacia arriba). |
Registrar algún objeto tiene cuatro posibles resultados:
- No encontrar nada.
- Conseguir granadas de gas (sólo en ciertos muebles con unas estanterías
grises).
- Hacernos con una pistola aturdidora (bastante obvio: están colgadas de la
pared en algunas habitaciones).
- Hallar un trozo de rumor.
Y es que no creáis que la cosa es tan fácil como abrir un cajoncito y toparnos
con la respuesta a alguna de las preguntas que nos formula el director del
periódico. En realidad, nos interesan 124 de las piezas de información que
están repartidas por La Sede
y cada rumor se compone de cuatro de ellas. Sí, lo sé, no salen las cuentas: 32 * 4 = 128. ¿Y las otras cuatro? Pues
resulta que, vaya usted a saber por qué, cuando el juego comienza, ya tenemos
un rumor resuelto. ¡Hala, por inspiración divina! Sólo con llegar al lugar,
recibimos la Iluminación :-)
De vez en cuando deberemos hacer visitas al terminal de edición (no sé si
había más de uno... creo que no), situado en el sótano de La Sede, uno de los
pocos pisos donde prácticamente nunca veremos guardias. Es lo que los Nexus
llaman "El Escondite".
Ah, que ¿qué son los Nexus? Pues un grupo infiltrado dentro de las huestes de
guardias de los narcos, y que nos ayudarán en nuestro objetivo; de hecho, el
juego comienza cuando el protagonista llega al lugar a bordo de una moto
acuática, por un río subterráneo y es recibido por Wendy, que le pregunta si
ha estado allí antes. Si le respondemos "No", nos guiará hasta el
ascensor y nos conminará a que bajemos un piso y contactemos con otro infiltrado (Clive,
experto en falsificación), quien nos dará más información. En seguida os cuento
más sobre los Nexus, pero antes, terminemos lo de los rumores...
Como os decía, tenemos que emplear el terminal de edición para unir los
trozos de rumores que hayamos encontrado, y formar frases. Es muy sencillo, no
creáis: no hemos de elegir trozo a trozo, de entre todas las piezas
encontradas, para construir las respuestas. ¡Eso sería la monda de difícil!
En realidad, siempre que encontremos información en alguna sala, se nos dirá a
qué rumor pertenece.
Cuando hayamos construido uno completo, se iluminará en verde. Ahora, sólo tendremos que acudir al terminal de transmisión (que es blanco y
... bueno...
no recuerdo donde estaba... la Sede es enorme y hace bastante tiempo que no
juego una partida en condiciones -puede llevar varias horas-) y enviarlos
al periódico.
Hay un tercer tipo de ordenador: los terminales azules. Se emplean para localizar a algunos de los miembros de Nexus (cuatro por cada terminal). Se nos muestra una foto digitalizada (que por lo que sé, son de trabajadores de la compañía que produjo este juego), junto con el nombre del tipo en cuestión y su especialidad: Falsificación, Armas o Granadas. Si os soy sincero, nunca busco a ningún Nexus con alguna de las dos últimas habilidades. Las pistolas aturdidoras o bombas de gas se encuentran con facilidad en ciertas habitaciones del complejo, así que no creo que tenga mucho sentido recorrernos toda la Sede persiguiendo a algún tipejo especializado en ellas.
Lo de la falsificación sí que tiene su interés. Para acceder a algunas de
las zonas de la base, tenemos que contar con un pase de color. No me preguntéis
cuál debe ser ese color... nunca lo he sabido, ni nunca te lo dirá nadie en el
juego (no, en las instrucciones tampoco sueltan prenda). Tú prueba, y ya está. He
descubierto que el pase blanco parece funcionar bien en algunos de los primeros
pisos.
¿Cómo se consiguen? Pues ese (y cualquiera de los dos otros servicios) se
obtienen saludando al Nexus de turno. Cuando caminemos por algún pasillo y nos
crucemos con uno de los miembros del grupo (fácilmente identificables porque,
salvo su jefe -que va de negro-, siempre están vestidos de verde, y su foto digitalizada aparece en
el panel), no tenemos más que elegir la opción pertinente y se nos ofrecerá
un pase, una pistola o granadas, según.
¿Y para localizar a un Nexus concreto? Pues lo dicho: vas al terminal azul más
cercano, lo eliges y, en la parte superior derecha del panel, parpadearán en
rojo una serie de flechitas indicándonos en qué dirección está el tipo en
cuestión (en la foto de abajo podéis ver que tenemos a uno de los infiltrados
en el localizador, y que se encuentra hacia la derecha).
| Cuando nos crucemos con guardias enemigos, si nuestro pase es correcto, nos saludarán amablemente, pero si no, no se puede decir que nos vayan a invitar a unas tapitas en la cantina de la jungla, precisamente... su reacción variará de un lacónico pero firme "Zona restringida" a una bravata de la índole de "Estás muerto". | ![]() |
Tómatelo como quieras... puedes dar media vuelta y salir por pies en busca de otro pase, o enfrentarte a mamporros con los malosos.
Las peleas son bastante rápidas y divertidas. Podemos arrear patadas,
puñetazos, dar saltos mortales, vueltas de campana... incluso, si la cosa se
pone muy fea, es posible echar mano de la pistola aturdidora o las granadas de
gas. No tenemos manera de cargarnos a ninguno de los guardias. Cualquiera de
nuestros ataques sólo conseguirá dejarlos k.o. por un tiempo. ¿Cuánto? Pues
varía en función de su rango que, por cierto, se refleja en su uniforme.
Si no recuerdo mal, los enemigos vestidos de azul claro son los más débiles,
esto es, sus porrazos nos dejan menos tiempo tirados por el suelo y los
nuestros a ellos, más. Y los peores, con diferencia, son los guardianes vestidos de negro. Son la
monda.
En los combates, si batimos muchas veces a un vigilante, acabará huyendo
despavorido, aunque no es demasiado frecuente... yo diría que es más frecuente
ver a
nuestro protagonista en chirona. Y es que si nos dejan en estado comatoso en demasiadas
ocasiones, el héroe despertará en las celdas de La Sede. Si estamos haciendo bien las cosas, los de Nexus nos ayudarán a escapar, pero
si no... nos invitarán amablemente a que nos vayamos a casita.
Eso sí: aunque salgamos de la trena, perderemos nuestras armas y algunos de los
últimos rumores que habíamos encontrado, que "volverán" a sus
respectivas habitaciones. Hay muchísimas para registrar, pero no os
preocupéis: cuando miremos en alguna sala, su puerta se pondrá roja, para
indicarnos que ya hemos pasado por allí, y si nos cazan y devuelven la
información que teníamos a sus lugares de origen, las puertas correspondientes
volverán a colorearse de verde.
Por cierto: no sólo motivaremos la mala leche de los guardianes si tenemos
un pase incorrecto... también se nos echarán encima si nos ven desenfundar la
pistola aturdidora (normal, ¿no?) o si saltamos las alarmas al entrar en una
habitación (y la verdad... no sé cómo evitar que eso suceda).
Lo que más me fastidia de esto es que si hay miembros de Nexus en las
inmediaciones, se sumarán a la alegre comitiva de energúmenos deseando
forrarnos a coces. ¿No se supone que nos tenían que ayudar? A lo mejor es que
ponen demasiado celo en su papel de infiltrados, y no quieren que se les note ni
una mijilla...
¿Más cosas?
Pues sí: como os he dicho, La Sede es un lugar enorme. Pero afortunadamente,
si movemos el joystick hacia arriba, aparecerá un mapa de lo más útil, en el
que se marca nuestra posición con un puntito parpadeante. Además, si en este
momento pulsamos fuego, accederemos a un menú de opciones que nos permitirán
elegir entre combate sin armas o con la pistola aturdidora, ver la puntuación,
hacer una foto de alguna sala o alguno de los Nexus (10 puntitos cada uno, y
sólo si tenemos la cámara, claro -que también se consigue en algunas habitaciones-),
saludar a alguien...
Vaya, que supongo que os daréis cuenta de que Nexus, a pesar de no ser una maravilla
técnica, tiene muchos detalles estupendos, un desarrollo bastante trabajado
y, en fin... a mi, por lo menos, me encanta. Echadle un vistazo, y a ver qué
os parece.



