Portada de Pegasis

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Pegasis

GéneroArcade
Desarrollado porCommercial Data Systems
MúsicaNo tiene
Año1983
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
6
Sonido
6

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Es curioso: con frecuencia, cuando tengo que comentar un juego del 83 u 84, de estos simplones pero adictivos, en seguida echo mano de aquello de "haaay que ver cóomo han cambiado las cosas en este mundiiillo, porque blaaa, blaaa, blaaa...". Jeje, es que en esto de los ordenadores personales, somos unos auténticos carrozas... Pues mirad por donde, en este caso... no voy a hacer una excepción.

Pegasis es uno de los primeros juegos de C64 en el que podían participar dos jugadores simultáneamente. Y no deja de sorprenderme cómo eran capaces algunos programadores de exprimir las máquinas que tenían en aquel entonces. En serio: si ya hoy en día prácticamente cualquier calculadora tiene casi más potencia neta que nuestros queridos cachivaches. Y mirad lo que algunos podían hacer con ellos... con un puñado de kilobytes y (al menos en el caso de nuestro Commo) un solo megahertzio, había desarrolladores capaces de meter a dos jugadores en una misma pantalla y llenarla de sprites multicolores. Y eso no es nada: no olvidemos la simulvisión y juegos como Spy vs Spy, con la pantalla dividida en dos mitades que hacían scroll independiente, mientras la música de fondo sonaba sin ninguna ralentización.

Lógico: en aquel entonces no había otro lenguaje posible para los juegos comerciales que no fuera el ensamblador.

Mi jacaaa, revolotea y corta el vientooo... Actualmente, los programadores están un poco malacostumbrados. Reconozco que los informáticos a veces tendemos a decir: "¡Bah! ¡Con este pedazo de Pentium, con chorromil megas de RAM y no-sé-cuántos-cientos de terahertzios... vamos sobraos". Y claro, así no hay quien optimice. Porque tampoco hace mucha falta, vaya...

... y nos encontramos en ocasiones con casos un poco exagerados, pero reales, en los que el juego más tonto desde el punto de vista técnico, más que correr se arrastra, hasta en los equipos más potentes. Desde mi punto de vista, los programadores de aquel entonces tenían más mérito. Claro que hoy en día se hacen verdaderas maravillas, pero se emplean en ello auténticas millonadas, enormes equipos de desarrolladores y varios años de trabajo ímprobo.

Pero centrémonos en este Pegasis. Consiste, simplemente, en derribar a todos los jinetes enemigos que revolotean por la pantalla, a lomos de sus caballos alados (de ahí el nombre del juego, evidentemente). La cosa es fácil: tenemos que chocar con ellos de modo que nuestra montura esté un poco más elevada que la del oponente. O sea, que si podemos, les endiñemos con las patas en la cabeza. Si chocamos a igual altura, tanto él como nosotros saldremos despedidos en sentido contrario. Y claro, si es uno de los malosos el que nos arrea una coz en todo el colodrillo, perderemos automáticamente una vida.

Pero ojo, que no basta con golpear a los oponentes. En ese momento, el caballo se alejará y el jinete caerá a tierra, pero permanecerá allí hasta que lo arrollemos con nuestro pegaso. Sólo en ese momento, el enemigo se considerará eliminado.

Conforme progresemos en el juego, las cosas se irán complicando significativamente.

Aparecerán más malosos, que volarán más rápidamente y con más agresividad, e incluso nos toparemos con dificultades de lo más imaginativas. Por ejemplo, en ocasiones, al derribar a un jinete, su montura se transformará en una especie de horrendo insecto volador que, si nos toca, nos quitará una vida.
Mitología psicodélica

En otros niveles, cuando un jinete enemigo cae a tierra, surge del lado izquierdo de la pantalla un caballo blanco, acercándosele. Si llega hasta él, el tipejo lo capturará, lo transformará en pegaso y de nuevo emprenderá el vuelo, con las mismas ganas de darnos la murga que antes. Precisamente en la captura de la derecha tenéis dos de estos incordios: el caballito convertido en insecto (en la parte inferior izquierda de la pantalla, junto a la ladera de la montaña, con sus cuatro patas negras flexionadas) y el corcel blanco caminando hacia uno de los malosos derribados.

Más aún: llegaremos incluso a ver unos dragoncitos azules que corretean por el suelo cuando un jinete cae a él. Si los tocamos, perderemos una vida en el acto.

Lo mejor

* Muy adictivo y divertido, sobre todo cuando participan dos jugadores.

Lo peor

* Sólo hay una pantalla.