Portada de Rambo

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Rambo

GéneroShoot'em up
Desarrollado porOcean
MúsicaMartin Galway
Año1986
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
6
Sonido
9

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Lo siento, tengo que empezar este comentario con una frase que, lo reconozco, voy a terminar gastando, de tanto repetirla... ¡Cómo cambian los tiempos!

¿Os acordáis de cuando estrenaron Rambo? En realidad, era la segunda parte de una película bastante violenta, que en España se tradujo como "Acorralado" y que llevaba, como título original, "First Blood" (algo así como "Bautizo de Sangre"). En ella, un veterano de Vietnam regresa a los USA, para encontrarse con el rechazo de propios y extraños. De hecho, su imagen de indeseable harapiento le granjea tantos problemas con la policía local, que termina huyendo de un auténtico ejército de agentes... y llevándose a más de uno por delante.

Curiosamente, el film pasó sin pena ni gloria. Sin embargo ¡menuda polvareda levantó la segunda parte! ¡qué polémica! Recuerdo que mis amiguetes y yo, que por aquel entonces contábamos con 13 añitos, fuimos a verla (pasándonos por el forro de nuestros caprichos el consejo de "no recomendada a menores de 18 años") casi, casi con miedo. Como si fuéramos a salir de ella traumatizados.

... y no fue para tanto. No sé yo si el debate que generó Rambo se debió más bien a algún tipo de causa política, en vez de a lo violenta que pudiera ser la película. No me extrañaría. El caso es que el film ya es casi ingenuo en comparación con el nivel actual... ¿qué es lo que impactará a los espectadores adolescentes del 2010? ... no quiero ni pensarlo...

La segunda parte de Acorralado comienza con John Rambo, el veterano de la Guerra de Vietnam más cafre que tuvo en plantilla el ejército de los USA, preso de por vida en un penal, picando piedra, tras sus... roces con la ley.

¡No me siento las piennas! Cierto día llega a la prisión el Coronel Trautman, la única persona en la que Rambo confía, y le ofrece un trato: llevar a cabo una misión secreta, de espionaje, en plena jungla vietnamita, a cambio de la libertad.

Nuestro intelectual favorito no podía resistirse, y marcando aún más lo torcido de su expresión (ya sabéis el gesto de perpetuo asco que tiene el Stallone, debido a no sé qué parálisis facial), tiene que mascullar (léase con esa voz a medio camino entre grave y la propia de un enfermo de estreñimiento en plena faena, con la que algunos imitan a este personaje)... "Coronel... ¿esta vez nos toca ganar?". (Orgasmo colectivo en el patio de butacas de Milwaukee...).

Trautman libera a Rambo y los dos viajan hasta Thailandia. La misión está bien clara: tomar fotos de un campamento vietnamita en el que se cree que aún quedan prisioneros de guerra norteamericanos y volver a la base. Bajo ningún concepto, nuestro recio muchachote deberá enfrentarse al enemigo.

... pero claro, una vez que el ex-boina verde culturista descubre a algunos de los que fueron compañeros suyos de juerga en la guerra, torturados, aporreados y, en general, en un estado bastante lastimero, sufre un arrebato de ética y no puede evitar comerse con patatas a todo el Vietcong para rescatarlos. Aquí comienzan los problemas... entre otras cosas porque ¿cómo no? están los rusos por medio...

Rambo (ahora hablo del videojuego; por cierto: esta versión no tiene nada que ver con la de Speccy, que se desarrolla con una perspectiva más o menos isométrica) se divide en tres etapas:

- En la primera, hemos de acercarnos hasta el campamento enemigo, irrumpir en él, y liberar a uno de los prisioneros, atado a una cruz de bambú. (Arriba podéis verlo).

Los malos no nos pondrán una alfombrita roja y nos recibirán con clarines y pétalos de jazmín, precisamente, así que tendremos que echar mano de las armas con las que contamos. Y no son pocas...

Inicialmente, Rambo lleva encima un machete y flechas de dos tipos: normales y explosivas. Os recomendaría emplear los dos primeros cachivaches, para llamar la atención lo menos posible. Si usáis las flechas explosivas (o la enorme ametralladora que encontraréis poco después del comienzo del juego), pondréis en pie de guerra a todo el Vietcong y el número de malosos en pantalla aumentará notablemente.

Hay dos formas de entrar en el campamento: por las buenas, o por las bravas. La primera nos llevará más tiempo y nos obligará a dar un rodeo, pero no alertará al grueso de las tropas de los charlies.

La segunda es bastante más rápida, pero nos forzará a enfrentarnos a hordas de limones cabreaos. Aún así, os la recomiendo: acercaos a un punto de la empalizada que rodea al campamento, en el que el foso que lo rodea tiene una discontinuidad, y voladla con una flecha explosiva (no os lo he dicho aún, pero muchos de los elementos del escenario pueden ser destruidos por las armas más potentes, incluyendo setos, palmeras y edificios). Abríos paso entonces, a bombazo limpio, hasta encontrar al prisionero y liberadlo con el machete. Esto dará por concluida la primera etapa (y la más larga) de la misión.

- Ahora, hemos de batallar a través de la jungla que se extiende al norte del campamento, hasta encontrar un helicóptero. Debemos pilotarlo de nuevo hacia el sur, y posarnos en el campamento de los malosos.

Otra vez entre barracones y soldaditos con hambre de higadillo de héroe fascistoide, podemos echar mano del lanzacohetes que se encontraba en el interior del helicóptero para llegar hasta la jaula en la que los limones mantienen al resto de los presos. De nuevo, usad el machete y liberadlos a todos. ¡No me irrites, tovarich!

- Por fin, arrostramos la última etapa del juego. Una vez que volvamos al helicóptero, se nos informará de que los rusos ya saben que hemos montado la de San Quintín y han enviado a un gunship (es decir, un helicóptero de combate, cargado de armas, cohetes, bombas, explosivos y demás... perdonadme la repollada, pero si no recuerdo mal, el cachivache en cuestión era un Mi-24 Hind), a darnos un buen repasito.

Nuestro objetivo es volar como alma que lleva el diablo, hacia el norte, hasta llegar a Thailandia y aterrizar en nuestra base.
Esta es, con diferencia, la fase más difícil. En mis tiempos conseguí completarla (y, por ende, el juego), pero sólo un par de veces. Aún así, se ve que todavía estoy en forma: en la partida que hice para "documentarme" para este comentario, me quedé a un par de pixels de aterrizar en la base aliada... los muy bolcheviques me desintegraron antes :-(

El helicóptero enemigo nos seguirá incansablemente, bombardeándonos sin piedad. Resistid la tentación de enfrentaros a él, porque tenéis todas las de perder. Si queréis mi consejo (e insisto, a mí me sirvió para terminar el juego un par de veces, en mis tiempos), volad en diagonal hacia un lado, hasta que el scroll se detenga y, entonces, volad hacia el contrario. Con un poco de suerte, aunque el gunship ruso se hartará de lanzarnos proyectiles, ninguno de ellos impactará contra nosotros. Aún así, perderemos energía constantemente (en esta fase, refleja el nivel de combustible).

Lo mejor

* Entretenido.
* La música.

Lo peor

* Demasiado corto.