FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Rox'64

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Ni GNU, ni código abierto, ni gaitas en almíbar. ¡Jeff Minter inventó algo
parecido hace ya un porrón de años! ¿Conocéis el Linux y la filosofía del "open source"? ¿Sabéis que
consiste en que podéis modificar el código de las aplicaciones (que se acojan
a la licencia correspondiente) para adecuarlo a vuestras necesidades? ¡Pues El
Peludo lo consiguió a principios de la década de 1980! Sin querer, pero lo
consiguió.
Carga este Rox'64, pulsa la tecla Run/Stop en un C64 de verdad, o Escape si
utilizas el emulador CCS64, y ya verás a qué me refiero. O el inimitable Hippy
se olvidó de proteger su programa, o no sabía como hacerlo (aún), pero el
caso es que podrás acceder a tooodo el listado de instrucciones en BASIC que lo
componen, jejeje. No me digáis que no es
una curiosidad.
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Una curiosidad y una antigualla digna de figurar en un museo dedicado a esto de los videojuegos (no sé si habrá alguno, pero no estaría mal la idea). Ya os digo: está escrito en BASIC, ocupa menos que la mayoría de estos comentarios y se las basta y se las sobra para que uno pase un ratito entretenido con él. |
Nuestro objetivo es proteger el módulo lunar (o "EVA", como lo llama Minter... erm... perdón por la repollada, pero si no lo digo reviento: una "EVA" no es un vehículo espacial, si no las siglas de "Extravehicular Activity", o sea, "Actividad Extravehicular", y se refiere a las maniobras que hacen los astronautas fuera del trasbordador, del módulo de turno, o lo que sea... paseos espaciales, o caminatas por la Luna, ya sabéis) de una lluvia de lo que las instrucciones denominan meteoros (estee... lo siento, tengo que interrumpir la narración otra vez: un meteoro es lo que se quema en la atmósfera y deja un rastro luminoso; lo que conocemos como "estrella fugaz". Los que no se deshacen y caen al suelo, se denominan meteoritos - tengamos en cuenta que en la Luna no hay atmósfera, de modo que es imposible que ninguna particulilla cósmica o avieso pedrusco interplanetario, se vaporice antes de caer al suelo... bueno... perdón, no se repetirá -durante un ratito-... joé, no sé cómo me aguantáis).
El juego se divide en 6 oleadas de 10 meteoritos cada una.
Para sobrevivir a todos y poder ser rescatados por la nave nodriza, hemos de
intentar destruirlos antes de que impacten contra la superficie lunar. Y tenemos
dos armas para ello:
- Torpedos láser (cágate, lorito; basta con ponerle "láser" a lo
que sea para que suene como algo propio del siglo XXIV - abrelatas-láser,
gayumbos-láser, láser-láser...), que podemos lanzar 45º
a la izquierda, 45º a la derecha, o justo hacia arriba, esto es, en la vertical
del módulo (según estamos midiendo los ángulos, serían 0º y no los...
extraños "45º hacia adelante" que mencionan las instrucciones... ¿ein?).
- Pánicos. Tenemos tres usos, que consisten en una descarga de radiación que convierte el meteorito de turno en una nubecilla de inofensivos escombros espaciales.
Si a pesar de nuestros denodados esfuerzos, una de las rocas se estampa contra la superficie lunar, abrirá un cráter y provocará una sacudida que dañará el módulo. En la parte inferior de la pantalla podemos ver una barra formada por una serie de cuadraditos; se trata de la energía de nuestro módulo. Pues bien: cada impacto de un meteorito, elimina un número de cuadrados aleatoriamente, entre 1 y 3. Si nos quedamos sin energía, un terremoto (o "lunamoto", jeje) sacudirá la zona, y reducirá nuestro cachivache de altísima tecnología a fosfatina en polvo.
Supongo que os estaréis dando cuenta de que Rox'64 (o, "Rox III", como curiosamente aparece en la portada del juego) no es especialmente fácil.
| Acertar a los meteoritos mientras caen es bastante complicado al principio (bueno, y cada vez se pone peor la cosa, porque en cada oleada caen más rápido). Todos se nos echarán encima por tres zonas: a nuestra izquierda, a nuestra derecha, o justo encima de nosotros. | ![]() |
De este modo, en teoría, debería ser sencillo vaporizarlos con nuestros
proyectiles (recordad que podemos dispararlos hacia arriba o en diagonal hacia
los lados), pero no creáis que todas las rocas espaciales siguen la misma
trayectoria. El ángulo con el que caen varía de una a otra y no es raro ver
cómo se nos viene encima un peñasco de catorce toneladas, con una inclinación
tal que si disparamos un misil justo hacia arriba, no le acertaremos.
Bueno, esto es matizable. La detección de colisiones del juego es absolutamente
cutre y salchichera. A veces un torpedo-láser pasa rozando a un meteorito y no
sucede nada y, otras veces, lo revienta incluso después de haberse cruzado con
él. Sí, sí: después. Además, podemos hacer una carambola y acertarle con
uno de los misiles que se lanzan en diagonal.
Y si aún así todo falla, siempre podéis pulsar la tecla "A" y abortar la misión haciendo que el módulo despegue de la superficie lunar, y mande a paseo a los cráteres, los meteoritos y a la madre que los parió a todos.
↑ Lo mejor
* ... y además, es divertido.



