Retro Parla inaugura todos los eventos retro del país para 2025. En esta edición, se le rinde homenaje, con motivo de sus 40 años, a la revista Micromania y al ordenador Commodore AMIGA.
Los colores de las carátulas han ejercido una especial atracción para muchos usuarios, siendo habitual la aparición por los foros de la escena de coleccionistas de juegos que tuviesen el lomo de su carátula de un determinado color.
Hay dos tipos de “Patitos”: la gran empresa, que hizo muchos juegos, pero la mayoría mal, y la pequeña, de la que hoy en día no recordamos ni su nombre. La de hoy pertenece a este segundo grupo.
A finales de los ochenta, y viendo que no encontraban cabida en otras compañías, un grupo de chavalotes, se deciden a fundar su propia empresa de juegos, el resultado de esto fue Positive.
Zafiro Software era otra de las empresas apadrinadas por compañías discográficas que, en un mundo aún sin exclusivas de distribución, luchaba con la todopoderosa Erbe para distribuir los mismos juegos.
Después de vapulear la pasada ocasión a la conocidísima Iber, esta vez les toca a unos completos desconocidos, de esos que vendieron sus juegos, pero no sé ni dónde, ni cuándo, se llaman Sygran S.A.
La mayoría recordamos a muchas compañías por la dificultad de sus juegos. A Juliet Software la recuerdo, principalmente, por la dificultad de pasar de menú principal y elegir las teclas, ¿curioso, no?
Una compañía con gran calidad en sus lanzamientos, pero que lo echó a perder por ser sus juegos muy difíciles o por no saber como "redondearlos"; hablamos de Xortrapa.
Conocida por ser una de las pocas compañías españolas que programaba juegos para Amstrad PCW, OMK (también conocidos como Omikron en sus inicios) es la protagonista de este reportaje.
Primero de la serie de reportajes de Punisher sobre los "patitos feos" del software español: Esas compañías menores, que no siempre publicaron juegos tan menores.
En esta ocasión: G.LL. Software.
En esta sección, los integrantes de Computer Emuzone escribiremos sobre los temas más variopintos, pero siempre con un ineludible nexo de unión: la Edad de Oro del software español.