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8.5
Maravilloso, estupendo y magnífico. Divertido, adictivo y apasionante. Atractivo, bonito y con estilo. Genial, sencillamente genial.
Así es como podríamos definir a El Misterio del Nilo, el último desborde programático de Made in Spain.
Y no vayáis a pensar que todo este torrente de apelativos entusiastas viene motivado por el hecho de que se trate de un programa español. Aunque El Misterio del Nilo hubiera sido realizado en Checoslovaquia -pongamos por caso-, seguiríamos pensando que se trata de uno de los juegos más atractivos de cuantos hemos visto en un Spectrum.
Que, ¿por qué? Pues es lo que tratamos de explicaros en este comentario.
Para empezar hay que decir que cuando cargas el programa y aparece ante ti la primera pantalla, recibes una especie de shock emocional, pues la belleza y encanto del escenario, en el que nos vemos súbitamente inmergidos, es como para impresionar al más frío de los espectadores.
Nos encontramos en pleno centro de la ciudad de Luxor, situada en las orillas del desierto de Mut. El aplastante sol africano se deja sentir en cada rincón del poblado y nuestras apacibles vacacioness se han convertido, sin apenas quererlo, en una aventura peligrosa y apasionante.
Paseando por las tumultuosas calles de Luxor, en compañía de nuestra amiga Christine, hemos sido testigos del rapto de Muhammad al-Hassan, un joven árabe que, tras una serie de circunstancias, se va a convertir en compañero de aventuras.
Juntos tendremos que tratar de escapar de la ciudad y llegar hasta el complejo militar de Jarga, para después cruzar la frontera y hacer público el anuncio de una terrible conspiración que se está produciendo en este país.
El camino a seguir va a ser realmente duro, pues muchos serán los enemigos a los que tendremos que enfrentarnos y variados los escenarios que deberemos atravesar.
De esta forma, los tres personajes tendrán que esquivar las balas disparadas por los miembros de la banda de Abu Sahl (el malo de la película), sortear los numerosos nidos de ametralladora, luchar contra indígenas, saltar de balcón en balcón, recoger explosivos, viajar en tren, esconderse de los nativos... y un sinfín más de acciones que les permitirán poner a salvo sus vidas y divertir las nuestras.
Sin embargo, el riesgo de esta misión es mucho mayor que la de cualquier otra de similares características, pues al ser tres los personajes que están implicados en la misma aventura, a los cuales debemos controlar, las posibilidades de fracaso son mucho mayores. El más mínimo fallo de cualquiera de ellos, puede hacer inútiles los esfuerzos de los demás.
Afortunadamente, todo esto no es nada más que un juego. Y todos los momentos de tensión y riesgo, se van a convertir en diversión y entretenimiento.
Made in Spain han vuelto a realizar un trabajo impecable y han demostrado, una vez más, que el crear juegos por ordenador es algo más que saber programar. El Misterio del Nilo, puede ser considerado como una auténtica obra maestra en el arte de la programación.
VALORACIÓN
Originalidad: 9
Gráficos: 9
Movimientos: 8
Sonido: 8
Dificultad: 8
Adicción: 9
Así es como podríamos definir a El Misterio del Nilo, el último desborde programático de Made in Spain.
Y no vayáis a pensar que todo este torrente de apelativos entusiastas viene motivado por el hecho de que se trate de un programa español. Aunque El Misterio del Nilo hubiera sido realizado en Checoslovaquia -pongamos por caso-, seguiríamos pensando que se trata de uno de los juegos más atractivos de cuantos hemos visto en un Spectrum.
Que, ¿por qué? Pues es lo que tratamos de explicaros en este comentario.
Para empezar hay que decir que cuando cargas el programa y aparece ante ti la primera pantalla, recibes una especie de shock emocional, pues la belleza y encanto del escenario, en el que nos vemos súbitamente inmergidos, es como para impresionar al más frío de los espectadores.
Nos encontramos en pleno centro de la ciudad de Luxor, situada en las orillas del desierto de Mut. El aplastante sol africano se deja sentir en cada rincón del poblado y nuestras apacibles vacacioness se han convertido, sin apenas quererlo, en una aventura peligrosa y apasionante.
Paseando por las tumultuosas calles de Luxor, en compañía de nuestra amiga Christine, hemos sido testigos del rapto de Muhammad al-Hassan, un joven árabe que, tras una serie de circunstancias, se va a convertir en compañero de aventuras.
Juntos tendremos que tratar de escapar de la ciudad y llegar hasta el complejo militar de Jarga, para después cruzar la frontera y hacer público el anuncio de una terrible conspiración que se está produciendo en este país.
El camino a seguir va a ser realmente duro, pues muchos serán los enemigos a los que tendremos que enfrentarnos y variados los escenarios que deberemos atravesar.
De esta forma, los tres personajes tendrán que esquivar las balas disparadas por los miembros de la banda de Abu Sahl (el malo de la película), sortear los numerosos nidos de ametralladora, luchar contra indígenas, saltar de balcón en balcón, recoger explosivos, viajar en tren, esconderse de los nativos... y un sinfín más de acciones que les permitirán poner a salvo sus vidas y divertir las nuestras.
Sin embargo, el riesgo de esta misión es mucho mayor que la de cualquier otra de similares características, pues al ser tres los personajes que están implicados en la misma aventura, a los cuales debemos controlar, las posibilidades de fracaso son mucho mayores. El más mínimo fallo de cualquiera de ellos, puede hacer inútiles los esfuerzos de los demás.
Afortunadamente, todo esto no es nada más que un juego. Y todos los momentos de tensión y riesgo, se van a convertir en diversión y entretenimiento.
Made in Spain han vuelto a realizar un trabajo impecable y han demostrado, una vez más, que el crear juegos por ordenador es algo más que saber programar. El Misterio del Nilo, puede ser considerado como una auténtica obra maestra en el arte de la programación.
VALORACIÓN
Originalidad: 9
Gráficos: 9
Movimientos: 8
Sonido: 8
Dificultad: 8
Adicción: 9

























Carlos Granados.
Camilo Cela.
Fernando Rada.
C64 version: Stephen Ruddy & Peter Clark.