Según las investigaciones, el juego Ping‑Pong (1977), considerado como el primer videojuego español conocido, fue desarrollado usando el microprocesador Intel 8080.
No se creó, por tanto, para un ordenador doméstico comercial, sino más bien para un prototipo de sistema electrónico/interactivo hecho ad hoc, construido especialmente para el proyecto: la memoria, la visualización, los controles, todo fue diseñado por los autores.
La pantalla era en muchos casos un osciloscopio (CRT), reutilizado como monitor.
Es más un “ejercicio formativo/hardware educativo” que un juego: los autores lo desarrollaron en el contexto de un seminario de microprocesadores dentro de la universidad.
No se creó, por tanto, para un ordenador doméstico comercial, sino más bien para un prototipo de sistema electrónico/interactivo hecho ad hoc, construido especialmente para el proyecto: la memoria, la visualización, los controles, todo fue diseñado por los autores.
La pantalla era en muchos casos un osciloscopio (CRT), reutilizado como monitor.
Es más un “ejercicio formativo/hardware educativo” que un juego: los autores lo desarrollaron en el contexto de un seminario de microprocesadores dentro de la universidad.




