Forzando el realismo al máximo, pero sin dejar de lado la creatividad y la imaginación, Dinamic ha cerado el simulador de tenis más completo y entretenido.
El tenis ha llamado a la puerta del Match Point. Aquel mítico juego en el que la ortopédica raqueta de Psion era capaz por sí sola de hacer dejadas y voleas con efecto infernal, ha sido la inspiración para este nuevo simulador.
Dinamic parece haber descubierto la clave que da acceso a la animación jugable y a la perfección gráfica.
Su Simulador Profesional de Tenis reúne virtudes de los mejores programas de esta índole e intenta alejar los defectos de otros intentos anteriores.
El aspecto más destacable comienza en el movimiento. La forma de controlar el jugador combina el golpe del Match Point con toques propios de evolucionado manejo. Parece ridículo, pero únicamente pulsando la tecla de disparo, soltaremos un derechazo o un revés que puede superar a nuestro contrincante en la red. Nada de sistemas confusos en los que hay que estar pendientes de toda la pantalla. Sin embargo, el golpe puede ser mejorado con la acción simultánea de las teclas de dirección, que nos permitirán decidir hacia dónde deseamos que se dirija la bola.
Pero el resto de elementos que envuelven al juego no desmerecen en absoluto. Acompañado de una rítmica melodía que va modificándose según el menú en el que nos encontremos, podremos darnos cuenta de que existen zapatillas específicas para cada terreno y de que la raqueta de cerámica es más apropiada para tierra batida que la de aluminio mezclado. Y la misma libertad de elección existe para jugar en el terreno que más nos prive, o en el lugar del campo que más dominemos, sin que el descanso signifique obligatoriamente cambio de posiciones. Y vaya descanso, apoltronados en una silla y despilfarrando botes de cola sin piedad, minetras las estadísticas dan buena cuenta de nuestro juego.
La sensación de profundidad es inmejorable. A cada paso de nuestro tenista, se ponen en práctica reducciones imperceptibles de su cuerpo, de manera que se empequeñece en la red y nos resulta más grande cuanto más cercano a nosotros. Perfectamente móvil en todas direcciones, Dinamic no ha dibujado un muñeco mecánico sobre papel, sino un auténtico tenista que juega a amoldarse en la perspectiva.
Sólo una nota en contra: la lenta respuesta del teclado.
La relevancia de la crítica se apaga cuando la pelota sale despedida a gran velocidad de nuestra raqueta. Como de la de un auténtico profesional.
PUNTUACIÓN MICROHOBBY
Gráficos: 91%
Movimientos: 89%
Sonido: 90%
Adicción: 90%
Valoración Global: 91%
El tenis ha llamado a la puerta del Match Point. Aquel mítico juego en el que la ortopédica raqueta de Psion era capaz por sí sola de hacer dejadas y voleas con efecto infernal, ha sido la inspiración para este nuevo simulador.
Dinamic parece haber descubierto la clave que da acceso a la animación jugable y a la perfección gráfica.
Su Simulador Profesional de Tenis reúne virtudes de los mejores programas de esta índole e intenta alejar los defectos de otros intentos anteriores.
El aspecto más destacable comienza en el movimiento. La forma de controlar el jugador combina el golpe del Match Point con toques propios de evolucionado manejo. Parece ridículo, pero únicamente pulsando la tecla de disparo, soltaremos un derechazo o un revés que puede superar a nuestro contrincante en la red. Nada de sistemas confusos en los que hay que estar pendientes de toda la pantalla. Sin embargo, el golpe puede ser mejorado con la acción simultánea de las teclas de dirección, que nos permitirán decidir hacia dónde deseamos que se dirija la bola.
Pero el resto de elementos que envuelven al juego no desmerecen en absoluto. Acompañado de una rítmica melodía que va modificándose según el menú en el que nos encontremos, podremos darnos cuenta de que existen zapatillas específicas para cada terreno y de que la raqueta de cerámica es más apropiada para tierra batida que la de aluminio mezclado. Y la misma libertad de elección existe para jugar en el terreno que más nos prive, o en el lugar del campo que más dominemos, sin que el descanso signifique obligatoriamente cambio de posiciones. Y vaya descanso, apoltronados en una silla y despilfarrando botes de cola sin piedad, minetras las estadísticas dan buena cuenta de nuestro juego.
La sensación de profundidad es inmejorable. A cada paso de nuestro tenista, se ponen en práctica reducciones imperceptibles de su cuerpo, de manera que se empequeñece en la red y nos resulta más grande cuanto más cercano a nosotros. Perfectamente móvil en todas direcciones, Dinamic no ha dibujado un muñeco mecánico sobre papel, sino un auténtico tenista que juega a amoldarse en la perspectiva.
Sólo una nota en contra: la lenta respuesta del teclado.
La relevancia de la crítica se apaga cuando la pelota sale despedida a gran velocidad de nuestra raqueta. Como de la de un auténtico profesional.
PUNTUACIÓN MICROHOBBY
Gráficos: 91%
Movimientos: 89%
Sonido: 90%
Adicción: 90%
Valoración Global: 91%
















Conversión PC: Gonzalo Suárez 'Gonzo', Positive Software
Gráficos: Ricardo Pérez Aguilera
Música: Armando García
Ilustración: Ángel Luis González
Producido por Víctor Ruiz Tejedor