Publicado el29/07/2020
No todo iban a ser juegos buenos. Después de una racha de grandes producciones volvemos a bajar hasta los “bajos fondos” del software patrio haciendo una breve entrada sobre un programa de nuestra adorada Grupo de Trabajo Software.
Los reyes de los homenajes en este caso cogen el Pengo y lo convierten en El Pinguino.
La mecánica del juego es la misma: controlamos un pinguino (cursores) que tiene que empujar los bloques (espaciadora) para acabar con sus enemigos y juntar las piezas de diferente color. En este caso en lugar de 3 bloques tenemos 4.
Desesperantemente lento, el pinguino tiene un control bastante duro, si un bloque está en movimiento no podemos golpear otro… y encima la partida se termina en el mismo momento que juntamos las 4 piezas (nos aparecerá el cartel típico de “¿otra partida? s/n?).
Solo apto para curiosos.
Los reyes de los homenajes en este caso cogen el Pengo y lo convierten en El Pinguino.
La mecánica del juego es la misma: controlamos un pinguino (cursores) que tiene que empujar los bloques (espaciadora) para acabar con sus enemigos y juntar las piezas de diferente color. En este caso en lugar de 3 bloques tenemos 4.
Desesperantemente lento, el pinguino tiene un control bastante duro, si un bloque está en movimiento no podemos golpear otro… y encima la partida se termina en el mismo momento que juntamos las 4 piezas (nos aparecerá el cartel típico de “¿otra partida? s/n?).
Solo apto para curiosos.









