Published on2000/07/12
Topo daba sus últimos coletazos por aquellos días, ¡pero vaya coletazos!
El juego poseía, para aquellos tiempos, una calidad técnica indiscutible, véanse gráficos y sonidos. Acompañando a esa característica, un interfaz intuitivo y un desarrollo entretenido completaban un producto que, creo, no llegó a alcanzar el éxito que merecía por méritos propios. Porque, por aquel entonces, ya no había dinero para contratar a algún deportista de élite para que prestase su nombre -de hecho, ni siquiera había gimnastas demasiado conocidos, por lo que tampoco hubiese supuesto ninguna ayuda-.
En fin, bájatelo, mete en el disco duro sus 6 megas y pico de datos...¡Y a jugar, que dentro de poco empiezan las olimpiadas de Sidney 2000!
El juego poseía, para aquellos tiempos, una calidad técnica indiscutible, véanse gráficos y sonidos. Acompañando a esa característica, un interfaz intuitivo y un desarrollo entretenido completaban un producto que, creo, no llegó a alcanzar el éxito que merecía por méritos propios. Porque, por aquel entonces, ya no había dinero para contratar a algún deportista de élite para que prestase su nombre -de hecho, ni siquiera había gimnastas demasiado conocidos, por lo que tampoco hubiese supuesto ninguna ayuda-.
En fin, bájatelo, mete en el disco duro sus 6 megas y pico de datos...¡Y a jugar, que dentro de poco empiezan las olimpiadas de Sidney 2000!










Gráficos: José Manuel Fernández, Daniel Mauro, Jesús Juste, David López Guaita
Música: BIG TOXIC
Producción: Rafael Gómez