Publicado el08/12/2000 a las 08:51
Recuerdo que este juego representó una pequeña revolución en la publicidad en las revistas españolas. Un tío al estilo Rambo salía en las esquinas de las páginas con una guitarra en la mano, en vez de una metralleta. ¡Qué raro!, pensaba yo en aquel entonces. Nunca apareció en la lista de los 20 más vendidos de Microhobby, pero abrió el camino a la compañía barcelonesa Positive, que se introdujo de lleno en el boom de las compañías españolas y produjo más de media docena de títulos (Rath-tha, Enchanted...) siempre dotados de un estilo propio, alejado del de las principales casas de soft.
Positive se convirtió en la compañía underground del soft español, por decirlo de alguna forma, y Mambo fue su producto estrella; bien dotado en sus aspectos técnicos, casi idéntico en las tres versiones de 8 bits para las que se versionó, es un juego que os puede proporcionar largas horas de entretenimiento.
Positive se convirtió en la compañía underground del soft español, por decirlo de alguna forma, y Mambo fue su producto estrella; bien dotado en sus aspectos técnicos, casi idéntico en las tres versiones de 8 bits para las que se versionó, es un juego que os puede proporcionar largas horas de entretenimiento.










Óscar Vives
Enrique Vives
Alberto Sampler