Me gustaría exponer algunos comentarios que también he expresado en otros foros.
Mucha gente, sobre todo aquellos que realmente no se meten a ver cómo funcionan los sistemas operativos por dentro, lo único que ve de Windows Vista es el escritorio nuevo y que consume mucha memoria. Y de esos, la mayoría ni siquiera han instalado una versión comercial de Vista y hablan de oídas y de rumores. Sobre todo los linuxeros más talibanes, cuyo único propósito es el desprestigio.
Por aquí creo que somos mayorcitos como para saber en qué consiste un sistema operativo. Algunos que somos informáticos centrados en sistemas, debemos conocer todos los colores y sabores de Windows, Solaris, MacOsX, Linux, AIX, HP-UX y otros sistemas operativos. Creo que alguien que ha tratado con Windows Servers a nivel de granjas y clusters, de políticas de usuario, de sistemas distribuidos, de alta disponibilidad ... sabrá entender mejor lo que se quiere conseguir con una nueva arquitectura como Vista. Y esa misma arquitectura va a salir en el Windows Server 2007 a final de año.
Como dije arriba, un usuario normal lo primero que ve es un escritorio nuevo donde han cambiado las cosas de sitio y que chupa más recursos. En nuestra mentalidad regresiva estamos diciendo exactamente lo mismo que decíamos en 2002 del Windows XP (por favor levanten la mano los que usan Windows 2000 como sistema principal.

) pero ahora lo vemos de lo más corriente. ¿Acaso estamos todos nosotros usando los mismos PCs que usábamos en 2002? Para los informáticos la media es cambiar de equipo cada 18 meses. Para el resto de la gente está en el doble: 3 años. Pero han pasado no 3, sino 5 años.
En este tiempo ha habido un cambio radical en el planteamiento global de las interfaces del usuario. Ese planteamiento fue iniciado claramente por Apple y su MacOsX. También fue seguido por Linux y sus actuales escritorios de Gnome o KDE, potenciados por el incipiente Beryl. Incluso Sun se ha aupado a esta tendencia de escritorio, instalando de serie Gnome en Solaris 10 y la beta del Solaris 11, que he podido disfrutar esta misma mañana de la mano del artífice de la web AulaUnix, mi compañero de trabajo David Galán.
De todos los escritorios que he mencionado, aunque el más expectacular es el de Beryl, claramente el más útil es el del MacOsX. Y por supuesto no es lo mismo el Tiger o el futuro Leopard, que el antiguo Panther o Jaguar. Apple siempre ha tenido una filosofía de hacer muy fáciles las cosas al usuario (no en vano antes los equipos tenían un ratón de 1 solo botón) y los usuarios de Mac no son precisamente tontos (suelen ser diseñadores gráficos, maquetadores de vídeo, publicistas, músicos, etc): no tienen que aprender a usar el sistema operativo, usan su tiempo para trabajar y obtener resultados rápida y cómodamente.
Microsoft siempre ha acabando copiando a Apple en la presentación final del producto. Pero justamente los que más defienden tener el control completo del equipo, los que vienen del mundo Linux, son los que más se quejan de que se intenta hacer interfaces para torpes, ocultando los procesos reales de la máquina tras complicados paneles de control. ¿Acaso es malo? ¿No tendrían que atacar igualmente a Apple por ello? ¿Para qué tanta inquina contra Microsoft ... o se sienten amenazados?
Algunos intentan atacar desde ese punto de vista: ¿5 años para hacer un sistema operativo que simplemente tenga las ventanas transparentes? No. Hay muchísimo más por debajo, sobre todo a nivel de gestión de recursos, de políticas de usuarios, de mayor seguridad de procesos y de una completa reescritura de la pila TCP/IP para adecuarse a los últimos avances y recomendaciones internacionales. Pero también hay gente que quiere la máquina para jugar, para ver películas, música, fotos. Difícil contentar a todo el mundo ... luego van y les sacan los juicios anti-monopolio por intentarlo. Si Apple tuviese supremacía, también le habría pasado lo mismo, no nos engañemos. Homo homini lupus.
Uno de los sistemas nuevos incluídos en Vista es el de
SuperFetch. Según bien comentan en AnandTech, esta tecnología intenta mantener librerías en memoria RAM para que sean accedidas de forma instantánea por los programas, en vez de tener que ser leídas del disco duro, un medio 100 veces más lento (60 MB/s contra 6400 MB/s). Para conseguirlo, Vista pasa gran parte del tiempo analizando el comportamiento del usuario. Si se da cuenta de que todos los días a las 10 de la mañana se arranca el Photoshop, intentará que antes estén precargadas en memoria todas las librerías que usa Photoshop.
Este proceso de aprendizaje y de anticipación hace que los primeros días que se usa Vista tras su instalación, exista una constante actividad de disco duro, también compartida por los procesos de indexación de los contenidos, que acelerarán las futuras búsquedas de contenido por parte del usuario.
Pero también hace que el uso de memoria global de la máquina sea superior a lo que solía ser en Windows XP. Pero no nos desesperemos: si un programa
necesita la memoria, las librerías flotantes precargadas por sistema de SuperFetch serán descartadas automáticamente y su memoria usada para aquellos programas que la soliciten. En el Administrador de Tareas, la gráfica muestra la memoria completa usada, pero la memoria real usada por el sistema es la resta entre la total y la cacheada, nuevo valor que aparece en dicho panel. Y ese comportamiento también existe en MacOsX y otros Unix.
Una mejora importante en Vista es la
reprogramación de la capa TCP/IP. A lo largo de los últimos tiempos se han inventado extensiones del protocolo (Fast TCP, High Speed TCP, TCP Vegas, TCP Reno) para optimizar el comportamiento tanto en entornos de gran ancho de banda, como en entornos con problemas de latencia. Microsoft toma ideas de todos ellos a la hora de reescribir su nueva pila de red.
Aparte de lo anterior, también incorpora ventanas de recepción dinámicas por conexión. En anteriores Windows, existe un único valor de ventana de recepción (RWIN) global para todas las conexiones. Ese valor indica cuántos datos se envían de golpe en cada transacción. Los antiguos valores por defecto eran demasiado bajos para conexiones de banda ancha a partir de 2 Mbps. En Windows 2000 y XP se podía mejorar tocando el registro. Ahora Vista lo controla dinámicamente, y lo mejor de todo es que funciona a nivel de cada conexión puntual, y se adapta al ancho de banda de cada extremo remoto.
En otro ámbito del sistema operativo, se mejora la
gestión de usuarios sin privilegios por parte de un administrador. Cada vez es más importante el uso del ordenador como electrodoméstico, y la figura del control paterno para gestionar contenidos se hace más patente. La mayoría de nosotros ignoraremos dichas prácticas, pero la seguridad se ha aumentado en ese sentido. Un usuario sin privilegios debe obtener permisos por parte de un superusuario para ejecutar aquellos programas que están bloqueados. Pero lo mismo afectaría a virus y troyanos.
Un problema que ha querido Microsoft eliminar, inspirándose en el mundo Linux, es el uso común del ordenador bajo una cuenta de usuario con todos los privilegios. Si bien es imposible que exista un sistema operativo libre de fallos aprovechables por virus y troyanos (MacOsX y Linux incluídos), éstos serán minimizados si se conciencia al usuario a trabajar con un usuario con menos privilegios. Como los usuarios son testarudos y durante la vida del XP no han hecho caso de las recomendaciones,
Vista fuerza por defecto a trabajar con un usuario con un menor nivel de privilegios, obligando a introducir la contraseña de superusuario para la instalación de controladores o de paquetes que afecten al sistema. Lo mismo se hace en todas las distribuciones de Linux y nadie se echa las manos a la cabeza.
Por último y para acabar este ya largo comentario, decir que el
sistema de puntuación de Vista está destinado a simplificar las recomendaciones de hardware necesario para que funcione un determinado software. Dentro de poco se podrá ver en las carátulas de los juegos que se necesita una determinada puntuación Vista para hacerlo funcionar, en vez de confundir al no versado en cuestiones tecnológicas como GPU, Vertex Shaders Models, millones de polígonos por segundo o demás gaitas. Por cierto, el modelo de puntuación está
abierto hacia arriba, y diseñado de tal forma que los ordenadores modernos más potentes rondan los 5 puntos (por lo tanto un 4.9 es un ordeñador jodidamente bueno) y que sea en el futuro, cuando se asienten los Quad Core de 32 nanómetros, y aparezcan gráficas que te saquen hologramas en medio de la habitación, cuando haya puntuaciones que se salgan del gráfico.
Pero para entonces el próximo Windows, codename Vienna, esperado para 2009, estará al acecho.
