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Prohibition
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Debía de correr el año 85 u 86 cuando conocí una recreativa que me pareció soprendente. Se llamaba "Empire City: 1931", y usaba una perspectiva en primera persona, en la que el jugador controlaba un punto de mira con el tenía que quitar del medio a los malosos que se ocultaban en los lugares más insospechados. Un estilo al Operation Wolf, sí, sólo que el usuario tenía mucha más libertad de movimientos, ya que el scroll seguía al cursor y no fluía ininterrumpidamente.
Me sorprendió ver cierto día un anuncio en la Micromanía de un juego
llamado Prohibition, que era sospechosamente parecido al Empire City. También
se desarrollaba en alguna ciudad norteamericana en años 30 y también
aparecían hordas de simpáticos y dicharacheros mafiosos, más que dispuestos a
rellenarnos de plomo alegremente. Por supuesto, mi escepticismo me ayudó a no hacer ni puñetero caso de la
chulería casi imperdonable que proclamaba en la portada del juego en el
anuncio: "Gráficos: 10. Sonido: 10. Adicción: 10".
Semejante fantasmada podría ser comprensible si el juego en cuestión fuera un
auténtico mito, con unas características técnicas asombrosas... pero en el
caso de esta BASURA, la cosa es de juzgado de guardia...
Sí, como leéis: Prohibition es una BASURA. Y no digo lo que de verdad se me ha pasado por la cabeza, porque tengo la extraña manía de no escribir palabras malsonantes (aunque luego me pongo morao diciéndolas). Pero vamos, sí, ya me entendéis: marroncete, marroncete...
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Que nadie me cuente que era difícil hacer una conversión de la recreativa original, a un C64. No me lo creo. No estamos hablando de un juego lleno de gigantescos efectos gráficos, cientos de sprites espectaculares de 20 ó 30 colores cada uno, o multitud de canales de sonido digitalizado. |
No: precisamente, Empire City era bastante simple. Digamos que cada fase consistía en un escenario plano, poco dinámico, del que surgían algunos malosos dispuestos a acribillarnos. En realidad, la acción no era exactamente frenética, así que sólo hacía falta un fondo más o menos resultón, scroll multidireccional razonablemente rápido y un par de sprites (nunca aparecían más de dos personajes en pantalla) medio decentes y sin mucha animación (de hecho, en la recreativa, prácticamente nunca se movían ni lo más mínimo; si acaso, irrumpía alguno abriendo de golpe una puerta, o algo por el estilo; vaya, un par de frames de animación, nada más serio). Con semejantes premisas, estoy seguro de que cualquier equipo de programadores en condiciones, habría hecho una conversión de quitarse el sombrero.
Pero claro... se ve que la gente de Infogrames encargada del trabajito... no estaba en condiciones. Vamos, de hecho, estaban así como una miaja caducados. Tengo entendido que la versión de Amstrad de este juego es relativamente entretenida. Y es posible, porque por alguna razón, el país donde el ordenador de Alan Sugar tuvo más éxito fue precisamente en Francia, donde estaba radicada la compañía responsable de este juego.
A primera vista, quizás no os parezca que este Prohibition merezca una
puntuación tan abismalmente baja. No, y es que técnicamente no es del todo
malo. El problema principal es que es infernal, colosal e infinitamente
aburrido.
El juego simplemente consiste en mover el punto de mira por el escenario, que
debe de ocupar un área de cosa así de unas 7 u 8 pantallas de anchura, por 3 de
altura (es difícil calcularlo, por lo reducido de la "ventana" en la
que se desarrolla la acción), siguiendo una flecha que nos señala donde se
encuentra el maloso de turno.
Cuando nos acerquemos a sus inmediaciones, veremos cómo aparece una cuenta
atrás en pantalla (en las dos capturas podéis verla, a la derecha del área de
juego), de aproximadamente 5 segundos (me da a mí la impresión de que, en
realidad, es algo más de tiempo, aunque puede que se deba a lo que me aburre el
juego, jeje). Si no eliminamos al gangster de turno antes de que finalice esa
cuenta, será él el que nos haga un agujerito extra en la cabeza.
Controlar el punto de mira no es especialmente fácil, sobre todo cuando se trata de hacer un "ajuste fino", es decir, de situarlo con cuidado y con precisión a nivel de pixel, sobre el malo de turno, ya que es tremendamente sensible.
| Además, cuando disparemos, se producirá un gran retroceso que hará que el cursor quede totalmente desalineado con el objetivo, de modo que si fallamos, habremos perdido un tiempo precioso. Afortunadamente, eso sí, tenemos munición ilimitada, no como en la recreativa. | ![]() |
... bueno, o pensándolo mejor: DESafortunadamente, tenemos munición
ilimitada. Lo digo porque seguramente ese detalle le habría dado un poco más
de emoción al juego.
Dedicadle un minuto y ya sabréis EXACTAMENTE de qué va. Habréis descubierto
al 100% la mecánica y secretos del juego. Fijaos qué profundo. Por no
cambiar, ni siquiera cambia el escenario (en la recreativa sí ocurría esto y
no sólo teníamos que batallar en plena calle, sino en una especie de sala de
fiestas, o en un pueblo con su campanario y todo) que, para terminar de
jorobarlo todo, es absolutamente estático. No se pueden romper cristales
(¿qué costaría sustituirlos en el juego por un gráfico distinto, o
simplemente, hacerlos desaparecer, con un sonidito que pretendiera imitar al de
una ventana haciéndose añicos?), no se puede disparar a ningún otro elemento
del decorado...
Ya os digo: en cuanto hayáis eliminado a un par de gangster ya sabréis de qué va el juego, porque no hay más. En serio: no hay NADA más. Se repite una y otra vez, eternamente, hasta la náusea. Sólo cambian los lugares en los que aparecen los malos (y no debe de haber muchos más de 10 ó 12 distintos y fijos) y su gráfico, aunque la cosa no tiene la menor consecuencia. Quiero decir que en la recreativa, cada cierto tiempo se escuchaba un grito y, si seguíamos las flechas hasta su origen, veríamos a un mafioso sujetando a una mujer como rehén. Teníamos que acertarle a él, sin herirla a ella. Bueno, pues en la versión de C64 también aparece la parejita en cuestión, pero da igual donde dispares: siempre le darás al malo. Sí, sí, aunque le metas un balazo a la señora entre ceja y ceja. Así también rescato yo a quien haga falta...
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Lo mejor del juego, sin duda, y tampoco son gran cosa. Además, como sólo hay un escenario y no tiene demasiados colores (sin contar el negro, sólo cuatro; imagino que el juego es probablemente una conversión de la versión de CPC y recordemos que el Amstrad, en el modo de 320x200 puntos, sólo podía mostrar 4 colores en pantalla), lo que aún contribuye más al aburrimiento. |
No hay ni un solo sprite en el juego. Al menos, a mí no me da esa impresión, ya que los malos están siempre inmóviles y son de un aburridísimo (aún más, sí) color gris.
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Durante el juego, se simultanean una música un poco tontorrona, (aunque técnicamente no está del todo mal) y un par de efectos de sonido bastante pobres. |
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Prohibition es uno de los juegos más aburridos y repetitivos que he conocido en mi vida. Así de rotundo. |
| * Los gráficos. | * Uno de los juegos más aburridos de la historia del C64. |