Publicado el02/02/2018 a las 17:53
La política comercial de OMK (antigua Omikron) resulta meridianamente clara treinta años después:
Por un lado, aprovechar las ganas de exclusivas de todos aquellos grupos editoriales que no fuesen Hobby Press, que a cambio de alguna que otra primicia, elevaban a los altares la mediocridad pura y dura.
Por otro, jugar con la política de tierra quemada: tenían que saber a ciencia cierta y sin género de duda que quien se gastase el dineral que costaban sus juegos para encontrarse con semejantes engendros, jamás volvería a comprar uno... A poco que estuviese en sus cabales.
Y os digo que debía funcionar por dos motivos: porque lanzaron una cantidad considerable de juegos y... Qué narices, porque ver en una revista esas pantallas medio borrosas y las carátulas que estaban bastante logradas, unido al halo de misterio con el que contaban, te daba ganas de saber qué maravillas se traían entre manos esos tíos (a mí me pasaba, por lo menos).
Dicho eso, Space Combat podría haber sido publicado por Load 'n' Run o alguna otra revistas de esas, y nos hubiese parecido un jueguecillo entretenido, con sus limitaciones.
Pero teniendo en cuenta su precio -que no su valor-, se merece un rotundo suspenso.
Por un lado, aprovechar las ganas de exclusivas de todos aquellos grupos editoriales que no fuesen Hobby Press, que a cambio de alguna que otra primicia, elevaban a los altares la mediocridad pura y dura.
Por otro, jugar con la política de tierra quemada: tenían que saber a ciencia cierta y sin género de duda que quien se gastase el dineral que costaban sus juegos para encontrarse con semejantes engendros, jamás volvería a comprar uno... A poco que estuviese en sus cabales.
Y os digo que debía funcionar por dos motivos: porque lanzaron una cantidad considerable de juegos y... Qué narices, porque ver en una revista esas pantallas medio borrosas y las carátulas que estaban bastante logradas, unido al halo de misterio con el que contaban, te daba ganas de saber qué maravillas se traían entre manos esos tíos (a mí me pasaba, por lo menos).
Dicho eso, Space Combat podría haber sido publicado por Load 'n' Run o alguna otra revistas de esas, y nos hubiese parecido un jueguecillo entretenido, con sus limitaciones.
Pero teniendo en cuenta su precio -que no su valor-, se merece un rotundo suspenso.










