Publicado el22/09/2002
Le pudo la emoción al veterano y curtido en estas lides José Emilio Barbero, en aquel tiempo redactor de Micromanía.
No es un mal juego, ni mucho menos, pero que fuese el primero de producción nacional en aparecer para los ordenadores de 16 bits no le confiere tampoco más valor del que realmente tiene. Se trata de un programa de sencilla concepción, con unos gráficos vistosos y una presentación que por aquel entonces seguramente llamaría mucho la atención (por sus gráficos digitalizados). Si a eso añadimos una gran dosis de originalidad, nos encontramos finalmente ante un juego atípico que os podrá hacer pasar un buen rato delante de la pantalla de vuestro ordenador.
No es un mal juego, ni mucho menos, pero que fuese el primero de producción nacional en aparecer para los ordenadores de 16 bits no le confiere tampoco más valor del que realmente tiene. Se trata de un programa de sencilla concepción, con unos gráficos vistosos y una presentación que por aquel entonces seguramente llamaría mucho la atención (por sus gráficos digitalizados). Si a eso añadimos una gran dosis de originalidad, nos encontramos finalmente ante un juego atípico que os podrá hacer pasar un buen rato delante de la pantalla de vuestro ordenador.



Gráficos, música (Atari ST): ¿Rubén Rubio Nielpha? (R. Rubio)
Programa (Spectrum): Jorge García, José Luis Correa Muñoz