On August 3, 1999, Spectrum Zone, the predecessor of Computer Emuzone [CEZ], was launched. So, we are celebrating our 25th anniversary, and it is worth saying so, even though we have not been able to prepare anything special. We will continue here as long as we can. Thanks for everything!

| Rating | Votes |
| 1 | 5 |
| 2 | 1 |
| 3 | 1 |
| 4 | 1 |
| 5 | 1 |
| 9 | 1 |
| 10 | 5 |
Unfortunately, we do not have information about the authors of this game, so any help you can provide us will be welcome... Do you know who developed it?
Un alquimista harto de tanta guerra y maldad por el mundo decide crear un hechizo que provoca la paz instantánea en la región que se utiliza. Al paso de los años, el alquimista muere y el hechizo en forma de fórmula escrita pasa de generación en generación, hasta llegar a las manos de un general que amaba la guerra. Entonces decidió esconder la fórmula, dividida en seis partes, entre mugrientas paredes de un castillo oscuro y abandonado, lleno de peligros, para asegurarse bien de que nadie lo encontrase.
Es en nuestros días cuando un hombre desconocido desvela el escondite secreto y se dispone a encontrar las seis partes, llevarlas todas a una habitación especial y salir para ser aclamado por el mundo.
Bajo este argumento se esconde un programa muy sencillo que, tras varias partidas, acaba teniendo su gracia, pero que dura un instante.
Manejamos una especie de nave que tan solo puede avanzar hacia arriba, abajo, izquierda y derecha. Ni dispara ni hace nada más, sólo va dejando a su paso una estela azul que nos sirve de guía contra las minas y saber por dónde hemos pasado ya. Tenemos en la parte inferior un detector que nos indica cuántas minas tenemos cerca; éstas son completamente invisibles y únicamente la astucia puede salvarte.
El problema de esta idea es que, aunque resulta original, es muy poco práctica. Al final nos damos cuenta de que poco podemos hacer con el detector, ya que no nos dice en qué sentido se encuentra la mina, y nos es imposible crear una estrategia directa. Veremos cómo acabaremos avanzando en plan kamikaze, rezando para que la mina no se encuentre enfrente, resultando finalmente una molestia más que un reto divertido.
Así, después de ir recorriendo el laberinto y recoger todo lo que nos encontremos, nos daremos cuenta de que el juego acaba resultando monótono y aburrido.
Tiene buenos detalles, como poder dejar nuestro récord, escribir nuestro nombre, elegir la dificultad, cuidados menús y marcadores o agradables efectos sonoros (escasos por cierto), pero que quedan eclipsados por su aburrida puesta en escena y sus impredecibles muertes que no te dejan jugar, que es de lo que se trata.
Una pena, porque podría haber sido un juego muy divertido.
Es en nuestros días cuando un hombre desconocido desvela el escondite secreto y se dispone a encontrar las seis partes, llevarlas todas a una habitación especial y salir para ser aclamado por el mundo.
Bajo este argumento se esconde un programa muy sencillo que, tras varias partidas, acaba teniendo su gracia, pero que dura un instante.
Manejamos una especie de nave que tan solo puede avanzar hacia arriba, abajo, izquierda y derecha. Ni dispara ni hace nada más, sólo va dejando a su paso una estela azul que nos sirve de guía contra las minas y saber por dónde hemos pasado ya. Tenemos en la parte inferior un detector que nos indica cuántas minas tenemos cerca; éstas son completamente invisibles y únicamente la astucia puede salvarte.
El problema de esta idea es que, aunque resulta original, es muy poco práctica. Al final nos damos cuenta de que poco podemos hacer con el detector, ya que no nos dice en qué sentido se encuentra la mina, y nos es imposible crear una estrategia directa. Veremos cómo acabaremos avanzando en plan kamikaze, rezando para que la mina no se encuentre enfrente, resultando finalmente una molestia más que un reto divertido.
Así, después de ir recorriendo el laberinto y recoger todo lo que nos encontremos, nos daremos cuenta de que el juego acaba resultando monótono y aburrido.
Tiene buenos detalles, como poder dejar nuestro récord, escribir nuestro nombre, elegir la dificultad, cuidados menús y marcadores o agradables efectos sonoros (escasos por cierto), pero que quedan eclipsados por su aburrida puesta en escena y sus impredecibles muertes que no te dejan jugar, que es de lo que se trata.
Una pena, porque podría haber sido un juego muy divertido.
AFFILIATES
Spectrum
Spectrum
Spectrum
Spectrum
×









