En efecto:karnevi escribió:Entonces... ¿Te refieres a aquellas utilidades que hizo Opera para MSX 2?
Te toca, karneviP.- Una de las mayores polémicas que se han dado en el panorama de la programación de juegos de los 8 bits en España, fue, sin duda, el saltó de compañía que realizó uno de los mitos de la programación en España, Paco Menéndez. ¿Cómo fue, Paco, que con Zigurat ya totalmente asentada decides dar el salto a Opera?
P. M.- Ya he visto en vuestra revista que circulan rumores de alguna "truculenta" historia sobre este asunto, pero la realidad es bastante más convencional. Yo no he pertenecido nunca a Zigurat, antes éramos Made in Spain, que no era ni siquiera una empresa, sino el sello de un grupo de amigos de la infancia que hicimos juntos Fred y Sir Fred.
Cuando terminamos el segundo, decidimos hacer dos juegos simultáneamente; Carlos y Fernando hicieron "El misterio del Nilo" y yo, junto con Juan Delcán, otro buen amigo nuestro y un gran "artista", hicimos "La Abadía del Crimen". Cuando ellos terminaron el juego unos meses antes que nosotros, pensaron en crear Zigurat para distribuirlo, pero a mí no me motivaba nada en absoluto dedicarme al negocio de la distribución de videojuegos y no me subí al carro.
Cuando Juan y yo acabamos la Abadía, totalmente exhaustos, fui a ver a mis coleguitas de Opera para hacer la versión para PC que empezaba a tener ya cierta penetración en el mercado doméstico y yo no tenia ni medios, ni experiencia en PCs, ni ganas para enfrentarme a la cuarta versión del juego (Amstrad, Spectrum y MSX)... Me ofrecieron trabajar con ellos y allí me quedé durante un año trabajando en el entorno gráfico para Philips. (se refiere al entorno gráfico EASE usado en los MSX2 y en los PC de la época)
Todos los miembros de Made in Spain seguimos siendo tan amigos muchos años después de separarnos y hasta ahora, aunque con las cosas de la edad ya no salgamos de copas todas las semanas como antes.
Por otro lado, Zigurat después de pasar sus crisis como todas las empresas del mundillo, se reconvirtió a los juegos para máquinas tragaperras y sobrevivió, y hoy son una empresa pequeña pero boyante que vende sus juegos en todo el mundo. Juan Delcán, después de la abadía, empezó a trabajar como creativo en el mundo de la postproducción y las 3D. Hace unos cuatro años, los americanos lo persiguieron hasta llevárselo y allí está desde entonces convertido en un realizador muy cotizado y prestigioso.




