
Esta aventura se desarrolla al estilo de las típìcas conversacionales de la época, pero con la sutil diferencia de que, para avanzar y realizar acciones en general, pulsamos iconos en lugar de escribir lo que queremos hacer. Sin embargo, aunque la idea no era mala y presentaba unos gráficos resultones y bastante coloristas, el mapeado del juego era muy pobre, y el reto se reducía a un continuo ensayo-error para averiguar el camino correcto sin entrar en la habitación del infierno, en la que moríamos. Un momento, si ya estábamos muertos. Uhm...
Bueno, cosa mala, pero mala mala. ¿Qué os parece, lo jugasteis en su día? A mí la portada me daba miedo











