Enrique Vives, señalando que sus tres primeros juegos los hicieron para ir probando técnicas:
"Con "Sigfrido" dimos un gran salto técnico al enfrentarnos con el uso de las "máscaras", imprescindibles para que pasaran unos muñecos por encima de otros y sobre el fondo sin que ello diera lugar a un batiburrillo informe de puntitos; y de las interrupciones, algo totalmente innecesario (al menos en aquel juego), pero que sonaba arcano y misterioso y que no nos podíamos quedar sin probar, con las que conseguimos el bello efecto consistente en que las balas de los disparos de vez en cuando se quedaran congeladas en mitad de la pantalla sin venir al caso."
"El recorrido "comercial" de este juego resultó ser toda una odisea, aunque con un final no demasiado feliz."
"Con "Sigfrido" dimos un gran salto técnico al enfrentarnos con el uso de las "máscaras", imprescindibles para que pasaran unos muñecos por encima de otros y sobre el fondo sin que ello diera lugar a un batiburrillo informe de puntitos; y de las interrupciones, algo totalmente innecesario (al menos en aquel juego), pero que sonaba arcano y misterioso y que no nos podíamos quedar sin probar, con las que conseguimos el bello efecto consistente en que las balas de los disparos de vez en cuando se quedaran congeladas en mitad de la pantalla sin venir al caso."
"El recorrido "comercial" de este juego resultó ser toda una odisea, aunque con un final no demasiado feliz."
Source: Entrevista en Un Pasado Mejor










