Publicado el25/07/2002
INTRODUCCIÓN
Desde que se inventaron los ordenadores se han portado juegos de mesa a los mismos. En esta clase de juegos lo que más sobresale es la habilidad de los programadores en dotar al programa de una buena inteligencia artificial, de tal manera que el jugador se sienta verdaderamente retado por la máquina. Famosos son los casos de las super-computadoras programadas para retar a los campeones de ajedrez.
EL JUEGO
Dominó está basado en el juego de mesa del mismo nombre. No voy a ponerme ahora a explicar las reglas de este popular juego, porque son secillas. Sólo decir que el dominó, al igual que el ajedrez, se puede considerar como un juego de estrategia. Así, pues, paso directamente al comentario :)
COMENTARIO
La interfaz de este juego es sencilla, y realmente no se necesita mucho más. Me he fijado, sobre todo, en cómo actúa el motor de la inteligencia artificial del juego, y éste es impecable. El ordenador juega realmente bien, aunque se echa en falta el poder seleccionar el nivel de dificultad. El ordenador siempre juega lo mejor que puede.
Desde que se inventaron los ordenadores se han portado juegos de mesa a los mismos. En esta clase de juegos lo que más sobresale es la habilidad de los programadores en dotar al programa de una buena inteligencia artificial, de tal manera que el jugador se sienta verdaderamente retado por la máquina. Famosos son los casos de las super-computadoras programadas para retar a los campeones de ajedrez.
EL JUEGO
Dominó está basado en el juego de mesa del mismo nombre. No voy a ponerme ahora a explicar las reglas de este popular juego, porque son secillas. Sólo decir que el dominó, al igual que el ajedrez, se puede considerar como un juego de estrategia. Así, pues, paso directamente al comentario :)
COMENTARIO
La interfaz de este juego es sencilla, y realmente no se necesita mucho más. Me he fijado, sobre todo, en cómo actúa el motor de la inteligencia artificial del juego, y éste es impecable. El ordenador juega realmente bien, aunque se echa en falta el poder seleccionar el nivel de dificultad. El ordenador siempre juega lo mejor que puede.






