Publicado el22/11/2008
Si los juegos del Magic Team, por lo menos en Spectrum, eran más que decentes, y el Gorbaf es pasable, aquí llega el juego que seguramente hará que nos olvidemos de sus buenas intenciones.
Programado por un tal J. Minguella (que después escribió libros sobre MSX), esta videoaventura, que como mínimo está programada en Basic, parece sacada de algún listado de Amstrad Acción.
Nuestro personaje se mueve como un muñeco de cartón recortable, el sonido es triste como pocos, no hay casi enemigos, la orientación de las puertas de la mansión está mal hecha, es aburrido, los gráficos malos… en fin, todo lo que un buen bodrio tiene que tener... Para entendernos, es el “Uchi-mata” de las vídeo aventuras.
Seguramente, si por lo menos se moviera decentemente, podría haber quedado algo bastante curioso, en la línea de las aventuras a las que nos tenían acostumbrados los franceses en CPC.
Parece mentira que alguien se haya atrevido a vender esto como juego comercial, pero ya sabemos que en la industria nacional había, y seguramente hay, mucho morro.
Programado por un tal J. Minguella (que después escribió libros sobre MSX), esta videoaventura, que como mínimo está programada en Basic, parece sacada de algún listado de Amstrad Acción.
Nuestro personaje se mueve como un muñeco de cartón recortable, el sonido es triste como pocos, no hay casi enemigos, la orientación de las puertas de la mansión está mal hecha, es aburrido, los gráficos malos… en fin, todo lo que un buen bodrio tiene que tener... Para entendernos, es el “Uchi-mata” de las vídeo aventuras.
Seguramente, si por lo menos se moviera decentemente, podría haber quedado algo bastante curioso, en la línea de las aventuras a las que nos tenían acostumbrados los franceses en CPC.
Parece mentira que alguien se haya atrevido a vender esto como juego comercial, pero ya sabemos que en la industria nacional había, y seguramente hay, mucho morro.











Portada: Núñez