Un 3 de agosto de 1999 nació Spectrum Zone, antecesora de Computer Emuzone [CEZ]. Así que ya hemos celebrado las bodas de plata
, y no está de más decirlo, aunque no hayamos podido preparar nada especial. Aquí seguiremos lo que aguantemos. ¡Gracias por todo!

| Nota | Votos |
| 1 | 3 |
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| 10 | 3 |
Éste es el último juego de Spectrum que quedaba por comentar de todos los disponibles en la página. Si no lo hice hasta ahora fue por dos cosas: la obvia -quedaban otros juegos y no le había tocado- y la secundaria.
La secundaria es que tengo el juego original, pero no sé dónde narices está. Lo he buscado en las cajas donde están todas las cintas y discos de Spectrum sin éxito, así que lo fui retrasando hasta que he encontrado una carátula en internet y me he dado por vencido en su localización.
El juego no se vendía individualmente, sino que era parte del contenido de la banda sonora de la serie de dibujos animados. En mi caso, lo compramos a través del Círculo de Lectores porque a mi hermano le gustaba la serie... Y porque venía el juego en la cinta, claro; podéis imaginaros la curiosidad que despertaba en un niño de 10 años un juego del que no se proporcionaban fotografías en el catálogo de la distribuidora de libros.
Cuando lo pude cargar por primera vez, la decepción fue enorme. Esperaba encontrarme un simpático gnomo paseando por los bosques, haciendo cualquier cosa, cualquiera... Pero moviéndose e interactuando por ahí.
Pero resulta que ante mis ojos se presentó un puzzle, un maldito puzzle como el que regalaban con los yogures de Yoplait.
Está bien, es algo que puede proporcionar un buen rato, por qué no, pero los de verdad ya son suficientemente completos como para imitarlos en el ordenador, y si encima le añadimos las complicaciones de manejo intrínsecas a los juegos de Juliet, la sensación de desidia se incrementaba todavía más.
Los gráficos no están mal, pero es que otra cosa hubiese sido ya deleznable, habiendo tan pocos por dibujar.
Y en el aspecto sonoro, por su parte, intentaron salvar el tipo reproduciendo la música de la serie con el beeper del Spectrum, consiguiendo una versión sosaina y en la que, incluso, sobra alguna nota.
Curiosidad histórica, nada más.
La secundaria es que tengo el juego original, pero no sé dónde narices está. Lo he buscado en las cajas donde están todas las cintas y discos de Spectrum sin éxito, así que lo fui retrasando hasta que he encontrado una carátula en internet y me he dado por vencido en su localización.
El juego no se vendía individualmente, sino que era parte del contenido de la banda sonora de la serie de dibujos animados. En mi caso, lo compramos a través del Círculo de Lectores porque a mi hermano le gustaba la serie... Y porque venía el juego en la cinta, claro; podéis imaginaros la curiosidad que despertaba en un niño de 10 años un juego del que no se proporcionaban fotografías en el catálogo de la distribuidora de libros.
Cuando lo pude cargar por primera vez, la decepción fue enorme. Esperaba encontrarme un simpático gnomo paseando por los bosques, haciendo cualquier cosa, cualquiera... Pero moviéndose e interactuando por ahí.
Pero resulta que ante mis ojos se presentó un puzzle, un maldito puzzle como el que regalaban con los yogures de Yoplait.
Está bien, es algo que puede proporcionar un buen rato, por qué no, pero los de verdad ya son suficientemente completos como para imitarlos en el ordenador, y si encima le añadimos las complicaciones de manejo intrínsecas a los juegos de Juliet, la sensación de desidia se incrementaba todavía más.
Los gráficos no están mal, pero es que otra cosa hubiese sido ya deleznable, habiendo tan pocos por dibujar.
Y en el aspecto sonoro, por su parte, intentaron salvar el tipo reproduciendo la música de la serie con el beeper del Spectrum, consiguiendo una versión sosaina y en la que, incluso, sobra alguna nota.
Curiosidad histórica, nada más.
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