Publicado el23/11/2008
Inspirado en el trovador y señor feudal Guillem de Berguedá, éste es uno de los pocos juegos programados en catalán que se pueden encontrar; por supuesto, con el patrocinio de la Generalitat de Catalunya.
El juego en sí es una especie de aventura de texto muy pero que muy fea. El área de juego es un mapa (cuadrícula sería más correcto, que es penoso por cierto) de las comarcas catalanas. En la parte derecha nos aparecen los mensajes, y cada vez que nos movemos de pantalla se ilumina en el mapa, pero no hay más gráfico en el juego que la mencionada cuadrícula.
Si a este gráfico (si es que se le puede llamar así) le agregamos una descripción inexistente de las pantallas (o comarcas), y que las acciones en el juego hay que realizarlas a “boleo”, sin que se nos dé ninguna pista ni en la descripción, tendremos, sin duda, la peor aventura gráfica de la historia del software español.
El juego en sí es una especie de aventura de texto muy pero que muy fea. El área de juego es un mapa (cuadrícula sería más correcto, que es penoso por cierto) de las comarcas catalanas. En la parte derecha nos aparecen los mensajes, y cada vez que nos movemos de pantalla se ilumina en el mapa, pero no hay más gráfico en el juego que la mencionada cuadrícula.
Si a este gráfico (si es que se le puede llamar así) le agregamos una descripción inexistente de las pantallas (o comarcas), y que las acciones en el juego hay que realizarlas a “boleo”, sin que se nos dé ninguna pista ni en la descripción, tendremos, sin duda, la peor aventura gráfica de la historia del software español.










Adaptación, música: Federico J. Alonso