Un 3 de agosto de 1999 nació Spectrum Zone, antecesora de Computer Emuzone [CEZ]. Así que ya hemos celebrado las bodas de plata
, y no está de más decirlo, aunque no hayamos podido preparar nada especial. Aquí seguiremos lo que aguantemos. ¡Gracias por todo!

| Nota | Votos |
| 1 | 2 |
| 5 | 1 |
| 6 | 1 |
| 7 | 1 |
| 8 | 1 |
| 10 | 4 |
En Microhobby Cassette Nº13 nos encontramos con muchas sorpresas y una de ellas se llama Patufet.
Para los que no lo sepan, Patufet viene a ser la versión catalana del cuento popular Pulgarcito, y lo primero que llama la atención es que Pere Butjosa, el autor del programa, resulta muy explícito queriendo dejar claro que nos encontramos ante un programa con sabor catalán. Tan solo echando un vistazo en la primera pantalla (pantalla 0), veremos a cada flanco dos grandes banderas catalanas, y el personaje que manejamos sostiene (a duras penas debido a su reducido tamaño) una enorme barretina clásica catalana.
Y ahora sin más preámbulos, paso a analizar un juego realmente encantador.
El planteamiento es lo menos original, aunque su puesta en escena resulta diferente. Esto se debe a que necesitamos usar la cabeza para elegir bien cada posición antes de un salto, ya que si nos pegamos a una pared no saltaremos, lo que le da un toque de estrategia que lo diferencia de un plataformas convencional de acción directa.
Tenemos que ir desbloqueando el camino tocando un interruptor y tocar un bloque rojo que parpadea. Por supuesto, se trata de una clara copia del clásico Manic Miner del gran Matthew Smith.
Es un juego lentísimo de respuesta, tanto que es un verdadero lastre; lo peor del juego sin duda. Esto va a provocarnos en algunos momentos molestias muy grandes de jugabilidad, ya que veremos como perdemos las tres únicas y valiosas vidas de una forma absurda, chocando con los matorrales o las estalactitas de una forma a veces automática, y todo por culpa de su mala respuesta. Hay que decir también que si caemos desde una altura considerable moriremos.
Los gráficos para mí están estupendos. Es un juego publicado en una revista y es de agradecer ver la clara intención de aprovechar los pocos recursos y adornarnos cada pantalla con una magnífica mezcla entre los gráficos de caracteres y el uso de las primitivas gráficas, porque para las cosas grandes como pueden ser una casa o un tren, Butjosa las aprovecha para disponer esa puntilla estupenda que le va a dar un toque diferente.
Lo que son los caracteres gráficos (o tiles como hoy en día se les denominan) resultan variados y vistosos; los únicos que se repiten hasta la saciedad son los que representan el suelo, pero nos vamos a encontrar con arbustos, una vaca, estalactitas, muros, etc. Y, además, se le da un muy buen uso al color en todo el juego.
La dificultad está bien ajustada y el diseño de los niveles es muy creativo y divertido. Cada pequeño trozo es una pequeña prueba para el personaje y nos tiene continuamente enganchados para ver hasta dónde podemos llegar.
El sonido es escaso y pobre; de hecho cada paso de Patufet es un martillazo en nuestra cabeza y son pocos los chasquidos programados.
Un estupendo juego que recomiendo cargar a todo el mundo en su emulador favorito, en una tarde gris y lluviosa, que nos transmita de nuevo aquella vieja sensación de cuando teníamos ocho o diez años y descubríamos una nueva joyita.
CONTROLES
5 --- Izquierda
8 --- Derecha
7 --- Salto
Para los que no lo sepan, Patufet viene a ser la versión catalana del cuento popular Pulgarcito, y lo primero que llama la atención es que Pere Butjosa, el autor del programa, resulta muy explícito queriendo dejar claro que nos encontramos ante un programa con sabor catalán. Tan solo echando un vistazo en la primera pantalla (pantalla 0), veremos a cada flanco dos grandes banderas catalanas, y el personaje que manejamos sostiene (a duras penas debido a su reducido tamaño) una enorme barretina clásica catalana.
Y ahora sin más preámbulos, paso a analizar un juego realmente encantador.
El planteamiento es lo menos original, aunque su puesta en escena resulta diferente. Esto se debe a que necesitamos usar la cabeza para elegir bien cada posición antes de un salto, ya que si nos pegamos a una pared no saltaremos, lo que le da un toque de estrategia que lo diferencia de un plataformas convencional de acción directa.
Tenemos que ir desbloqueando el camino tocando un interruptor y tocar un bloque rojo que parpadea. Por supuesto, se trata de una clara copia del clásico Manic Miner del gran Matthew Smith.
Es un juego lentísimo de respuesta, tanto que es un verdadero lastre; lo peor del juego sin duda. Esto va a provocarnos en algunos momentos molestias muy grandes de jugabilidad, ya que veremos como perdemos las tres únicas y valiosas vidas de una forma absurda, chocando con los matorrales o las estalactitas de una forma a veces automática, y todo por culpa de su mala respuesta. Hay que decir también que si caemos desde una altura considerable moriremos.
Los gráficos para mí están estupendos. Es un juego publicado en una revista y es de agradecer ver la clara intención de aprovechar los pocos recursos y adornarnos cada pantalla con una magnífica mezcla entre los gráficos de caracteres y el uso de las primitivas gráficas, porque para las cosas grandes como pueden ser una casa o un tren, Butjosa las aprovecha para disponer esa puntilla estupenda que le va a dar un toque diferente.
Lo que son los caracteres gráficos (o tiles como hoy en día se les denominan) resultan variados y vistosos; los únicos que se repiten hasta la saciedad son los que representan el suelo, pero nos vamos a encontrar con arbustos, una vaca, estalactitas, muros, etc. Y, además, se le da un muy buen uso al color en todo el juego.
La dificultad está bien ajustada y el diseño de los niveles es muy creativo y divertido. Cada pequeño trozo es una pequeña prueba para el personaje y nos tiene continuamente enganchados para ver hasta dónde podemos llegar.
El sonido es escaso y pobre; de hecho cada paso de Patufet es un martillazo en nuestra cabeza y son pocos los chasquidos programados.
Un estupendo juego que recomiendo cargar a todo el mundo en su emulador favorito, en una tarde gris y lluviosa, que nos transmita de nuevo aquella vieja sensación de cuando teníamos ocho o diez años y descubríamos una nueva joyita.
CONTROLES
5 --- Izquierda
8 --- Derecha
7 --- Salto
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