Publicado el03/08/1999
EL JUEGO. Sólo así puede denominarse esta maravilla que, programada por Paco Menéndez y con gráficos de Juan Delcán, nos hizo disfrutar y estar en tensión durante una parte de nuestra vida "ordenadoril". Como muestra de su grandeza, basta decir que se sigue considerando, por lo menos en España, como uno de los mejores juegos de la historia (Canal C: "La Edad de Oro del Soft español". Canal Satélite Digital).
Fue programado inicialmente en un Amstrad CPC, debido a su mayor potencia gráfica, que facilitaba enormemente la conversión de los gráficos al resto de ordenadores. El programador hizo todo lo posible en la versión Spectrum para que cupiese en 64k (así lo contaba en una entrevista en Microhobby, aunque seguramente quiso decir 48k), pero le fue imposible, y finalmente sólo salió en versión 128k para ese ordenador. También hubo versiones para MSX -calcadita a la de Spectrum, utilizando el negro en vez del azul como segundo color en la versión cinta, y conservando los originales en la versión disco- y PC -con cánticos digitalizados a través del speaker-.
Se intentó conseguir el respaldo comercial de "El Nombre de la Rosa", pero tras infructuosos intentos durante más de tres meses, se decidió que saliera al mercado con el nombre por el que es recordado actualmente. A pesar de eso, el título brilló con luz propia, e incluso estuvo durante varios meses en la lista de los juegos más vendidos de MicroHobby, algo inaudito si tenemos en cuenta el tipo de programa -no era un arcade ni un deportivo- y que sólo funcionaba en los Spectrum de 128k -por aquel entonces minoritarios-.
El programa conseguiría diversos galardones, entre los que destacan los premios anuales de MicroHobby 1988 al mejor programador (Paco Menéndez), mejor argumento y mejores gráficos (¡cómo no!).
Paco Menéndez dejó la programación de juegos para 8-bit para dedicarse a lo que era su principal ocupación: su carrera de ingeniería y sus investigaciones acerca de un ordenador con una estructura, según él mismo decía, totalmente diferente a todo lo que se había visto hasta el momento.
Juan Delcán, por su parte, se fue a EE.UU. en busca de un futuro profesional, y lo encontró en Los Ángeles, aunque en 2002 se trasladó con su familia a Nueva York.
En la entrevista disponible en CEZ nos cuenta, por primera vez, sus recuerdos, vivencias y vida actual. Y si aun así os quedáis con ganas de saber más, Juan se ha registrado en nuestro foro para conversar con nosotros, no dejéis pasar la oportunidad.
Actualmente, la Abadía del Crimen sigue siendo uno de los juegos más recordados por todos aquellos que tuvimos un ordenador en aquellos tiempos inolvidables. Sin ir más lejos, el foro de la página está recibiendo contínuamente mensajes, sobre cómo salir de determinados problemas a la hora de jugar o recordando simplemente los buenos momentos que le hizo pasar a la gente.
Fue programado inicialmente en un Amstrad CPC, debido a su mayor potencia gráfica, que facilitaba enormemente la conversión de los gráficos al resto de ordenadores. El programador hizo todo lo posible en la versión Spectrum para que cupiese en 64k (así lo contaba en una entrevista en Microhobby, aunque seguramente quiso decir 48k), pero le fue imposible, y finalmente sólo salió en versión 128k para ese ordenador. También hubo versiones para MSX -calcadita a la de Spectrum, utilizando el negro en vez del azul como segundo color en la versión cinta, y conservando los originales en la versión disco- y PC -con cánticos digitalizados a través del speaker-.
Se intentó conseguir el respaldo comercial de "El Nombre de la Rosa", pero tras infructuosos intentos durante más de tres meses, se decidió que saliera al mercado con el nombre por el que es recordado actualmente. A pesar de eso, el título brilló con luz propia, e incluso estuvo durante varios meses en la lista de los juegos más vendidos de MicroHobby, algo inaudito si tenemos en cuenta el tipo de programa -no era un arcade ni un deportivo- y que sólo funcionaba en los Spectrum de 128k -por aquel entonces minoritarios-.
El programa conseguiría diversos galardones, entre los que destacan los premios anuales de MicroHobby 1988 al mejor programador (Paco Menéndez), mejor argumento y mejores gráficos (¡cómo no!).
Paco Menéndez dejó la programación de juegos para 8-bit para dedicarse a lo que era su principal ocupación: su carrera de ingeniería y sus investigaciones acerca de un ordenador con una estructura, según él mismo decía, totalmente diferente a todo lo que se había visto hasta el momento.
Juan Delcán, por su parte, se fue a EE.UU. en busca de un futuro profesional, y lo encontró en Los Ángeles, aunque en 2002 se trasladó con su familia a Nueva York.
En la entrevista disponible en CEZ nos cuenta, por primera vez, sus recuerdos, vivencias y vida actual. Y si aun así os quedáis con ganas de saber más, Juan se ha registrado en nuestro foro para conversar con nosotros, no dejéis pasar la oportunidad.
Actualmente, la Abadía del Crimen sigue siendo uno de los juegos más recordados por todos aquellos que tuvimos un ordenador en aquellos tiempos inolvidables. Sin ir más lejos, el foro de la página está recibiendo contínuamente mensajes, sobre cómo salir de determinados problemas a la hora de jugar o recordando simplemente los buenos momentos que le hizo pasar a la gente.


















Gráficos e ilustración: Juan Delcán
Versión MSX: José Ramón Fernández Maquieira