Publicado el22/11/2008
Cray 5 es otro de esos juegos míticos que, por una u otra razón, me encanta comentar. Y últimamente van unos cuantos.
En esta ocasión la especialidad radica en que es el único juego de Topo Soft que apareció exclusivamente para Amstrad CPC. Si me apuráis, es el único de las cuatro grandes compañías españolas, incluso.
Era una época en la que aún no se hacían las conversiones automáticamente y se lanzaban los juegos simultáneamente para tres -o cuatro- ordenadores, sino que cada juego se programa aprovechando al máximo las posibilidades de cada máquina. Una época especialmente emotiva.
Por otro lado, Topo ya hizo lo mismo con algunos de sus juegos, pero para MSX (gran culpa de ello la tuvo el gran Luigi López), pero que sea el Amstrad el protagonista le da un plus de peculiaridad, porque si para MSX esto ocurrió en tres ocasiones, Cray 5 es único en su ámbito.
El juego en sí no es nada del otro mundo, pero está bastante bien. Me ha recordado a un juego que tuve original en su tiempo, para Spectrum, y que aunque nunca me apasionó lo recuerdo con especial cariño (de hecho aquí lo tengo, a mi lado): The Ice Temple, de Bubble Bus Software.
Y las sensaciones que me producía este juego son las mismas que las de Cray 5: bonitos gráficos, buena melodía de Gominolas y pasable jugabilidad. Teniendo en cuenta las circunstacias especiales que rodean al juego, para mí es suficiente.
En esta ocasión la especialidad radica en que es el único juego de Topo Soft que apareció exclusivamente para Amstrad CPC. Si me apuráis, es el único de las cuatro grandes compañías españolas, incluso.
Era una época en la que aún no se hacían las conversiones automáticamente y se lanzaban los juegos simultáneamente para tres -o cuatro- ordenadores, sino que cada juego se programa aprovechando al máximo las posibilidades de cada máquina. Una época especialmente emotiva.
Por otro lado, Topo ya hizo lo mismo con algunos de sus juegos, pero para MSX (gran culpa de ello la tuvo el gran Luigi López), pero que sea el Amstrad el protagonista le da un plus de peculiaridad, porque si para MSX esto ocurrió en tres ocasiones, Cray 5 es único en su ámbito.
El juego en sí no es nada del otro mundo, pero está bastante bien. Me ha recordado a un juego que tuve original en su tiempo, para Spectrum, y que aunque nunca me apasionó lo recuerdo con especial cariño (de hecho aquí lo tengo, a mi lado): The Ice Temple, de Bubble Bus Software.
Y las sensaciones que me producía este juego son las mismas que las de Cray 5: bonitos gráficos, buena melodía de Gominolas y pasable jugabilidad. Teniendo en cuenta las circunstacias especiales que rodean al juego, para mí es suficiente.












Gráficos: Salvador Casamiquela Pérez, Cinto Ventura Casamiquela
Música: César Astudillo (Gominolas)