Publicado el22/11/2002
Contando con un solo precedente en su campo dentro del software español (el clásico Rocky), Opera nos presentaba a finales de 1990, y dentro de su sello Opera Sports, un nuevo simulador de boxeo que aspiraba a ser el definitivo, con una perspectiva 3D totalmente novedosa y el respaldo de una de las estrellas de nuestro deporte por aquellos tiempos.
Coincido a grandes rasgos con J.G.V. en su análisis del juego. No se trataba, sin embargo, de algo aislado. En esa época todos los lanzamientos españoles (obviando el omnipresente -en mis fichas- Risky Woods), adolecían de capacidad de enganche; eran juegos muy bien acabados técnicamente, pero sin "feeling". ¿Nunca habéis salido del cine, tras ver una película, y os habéis sentido como un poco vacíos? A mí me pasó con "Camino a Perdición". Es una película excelente, con una fotografía maravillosa, actuaciones impresionantes -sobre todo la de Paul Newman- y una ambientación musical a la altura de las mejores. Pero le falta el gancho de "American Beauty", la otra gran película de Sam Mendes.
Claro que sobre gustos no hay nada escrito, y quizá muchos de vosotros no coincidáis con mi análisis. Pero aun así creo plenamente en lo que digo. Da la sensación de que, agobiados por las deudas y la presión de las compañías extranjeras -sobre todo estadounidenses- con sus megaproducciones, las compañías españolas decidieron que la única manera de continuar presentes en el mercado era seguir lanzando juegos uno tras otro. Y aunque se podía seguir manteniendo la calidad técnica, olvidaron que los pequeños detalles son los que conforman los juegos sobresalientes.
Coincido a grandes rasgos con J.G.V. en su análisis del juego. No se trataba, sin embargo, de algo aislado. En esa época todos los lanzamientos españoles (obviando el omnipresente -en mis fichas- Risky Woods), adolecían de capacidad de enganche; eran juegos muy bien acabados técnicamente, pero sin "feeling". ¿Nunca habéis salido del cine, tras ver una película, y os habéis sentido como un poco vacíos? A mí me pasó con "Camino a Perdición". Es una película excelente, con una fotografía maravillosa, actuaciones impresionantes -sobre todo la de Paul Newman- y una ambientación musical a la altura de las mejores. Pero le falta el gancho de "American Beauty", la otra gran película de Sam Mendes.
Claro que sobre gustos no hay nada escrito, y quizá muchos de vosotros no coincidáis con mi análisis. Pero aun así creo plenamente en lo que digo. Da la sensación de que, agobiados por las deudas y la presión de las compañías extranjeras -sobre todo estadounidenses- con sus megaproducciones, las compañías españolas decidieron que la única manera de continuar presentes en el mercado era seguir lanzando juegos uno tras otro. Y aunque se podía seguir manteniendo la calidad técnica, olvidaron que los pequeños detalles son los que conforman los juegos sobresalientes.











Gráficos: Kostandin Ígor Ruiz López, J. Alberto Ochoa Fernández, Miguel Kruskritz